lunes, 27 de abril de 2015

Entre tú y yo...





"Yo creo que fuimos nacidos hijos de los días,
porque cada día tiene una historia
y nosotros somos las historias que vivimos."

Eduardo Galeano







Salvador Dalí: Del sueño al paraíso




A veinticinco años de su muerte, Lucy Mattos homenajea a Salvador Dalí,
uno de los máximos referentes del surrealismo.

La muestra, montada en el propio museo de Mattos,
expone litografías de sus series
"La Divina Comedia" y "Los caballos dalinianos", entre otras.

"El museo es la puerta de entrada a este mundo mío:
mi arte, mis obras, mi ser.
Mi deseo es que el visitante pueda ampliar sus experiencias,
sentirse protagonista y disfrutar.",
define la artista plástica.

La invitación está hecha:
Salvador Dalí: Del sueño al paraíso.
Puede visitarse hasta el 28 de junio en Av. del Libertador 17426
(Beccar, Buenos Aires)




sábado, 25 de abril de 2015

Solamente "Para Elisa", de Beethoven





Mamá quería que yo aprendiera a tocar el piano,
pero por esas cosas de la vida
nunca tuve inclinación por los instrumentos musicales,
siempre me gustaron los libros.

Ella
le había pedido a su padre Juan,
mi abuelo,
que la dejara ir al pueblo a estudiar,
porque su mamá pensaba,
como en aquellas épocas
que una niña tenía que aprender
a tejer y bordar.



Le quedó esa inquietud por siempre.


Yo aprendí algo con la hermana María Jesús
en el colegio,
las primeras notas
de "Para Elisa"
y allí quedó todo...
guardado en los sueños de mi madre.




Pinturas de Auguste Renoir






viernes, 24 de abril de 2015

"¿A qué jugabas, abuela?", de Ignacio Martínez




Ésta es una pregunta frecuente de todos los niños.
Por eso,
el libro del montevideano Ignacio Martínez,
referente a la literatura infantil y juvenil,
comienza con una escena familiar,
un día de lluvia,
donde la abuela cariñosa accede a contar a sus nietos
las fantásticas historias
que vivió cuando era chica.

Así se van sucediendo cuentos increíbles
que invitan a participar a cualquiera
que los escuche o los lea,
haciendo de cada página un momento
de ensoñación y regocijo.




lunes, 20 de abril de 2015

Con una taza de té... te espero, otoño




¿Dónde estás otoño?
¿A qué se debe tu ausencia?
Los que te queremos ya empezamos a preocuparnos.
¿O acaso era concebible
que a mediados de abril la temperatura trepara a más de treinta grados,
como ocurre por estos días aciagos?


Por esta época, en otras épocas, ya habíamos apelado a la chalina, a la campera de corderoy y a las botas, y aspirábamos el perfume inefable del coñac en los bares nocturnos. Y salíamos a caminar por las calles de veredas solitarias con el único objetivo de sentir bajo los pies el crujido de las hojas secas. Ahora, en cambio, el calor persistente no se va...


¿No será que tú también como tantas cosas y lugares que amamos, 
te estás yendo sin despedirse?
¿Acaso igual que los cines de barrio, las calesitas,
las moreras e higueras en las plazas,
la cortesía, los lectores de libros, los compradores de discos,
la pizza que se come con la mano,
los bares de billar y el silencio,
estás emprendiendo una sigilosa pero irreversible retirada?


No sabes como extraño esas tardes transparentes y frías, de luz purísima sobre los fresnos amarillos. Y casi sin darme cuenta, en este agobiante verano que nunca se termina, empiezo a tararear una canción de Serrat.


"LLueve, detras de los cristales
llueve y llueve.
Sobre los chopos medio deshojados,
sobre los pardos tejados,
sobre los campos llueve"


Otoño, se te extraña.
¿Dónde fuiste?.


En un avión negro
o con la frente marchita como en el tango
pero vuelve rápido.
¿No te das cuenta que haces falta?


Piensa...
¿Qué vamos a hacer sin otoño? 


¿Cómo vamos a vivir sin las largas caminatas,
sin la barra de chocolate compartida,
sin la tibia mano del amor
y las veredas tapizadas por el oro maduro de los plátanos?
¿Cómo sin la llovizna lenta detrás de las ventanas
y el libro en la mano junto al café caliente?
¿Perdimos tanta belleza por culpa del cambio climático?


Necesito volver a pisar hojas en las veredas. Usar boina, despertar con un estremecimiento en las madrugadas, y levantarme a buscar un abrigo. Quiero volver a abrazar el amor frente al río, bajo el cielo gris...


Salir caminando en el frío de la noche bajo las estrellas.
Pero sin otoño,
¿cómo podré?


¿Cómo haré para ser feliz, ahora que las hojas no pertenecen al viento y detrás de los cristales ya no llueve?
Otoño...
¿Dónde estás?
¿Dónde te fuiste compañero?

Sebastián Riestra



Las pinturas de paisajes pertenecen a 
Albert Bierstadt


lunes, 6 de abril de 2015

Un té con abrigo de "Nido de Golondrina"



Quién no soñó de niña con castillos y princesas?.


Hoy en día,
esos castillos siguen siendo mágicos para todos nosotros,
porque encierran mensajes
en sus muros e historias noveladas increíbles.


En 1921 un magnate alemán decidió comprar una casa de madera en la península de Crimea.


¿Para qué querría esa propiedad en un rincón del sur de Ucrania?

Claro está: por su ubicación.


En la punta del acantilado, a cuarenta metros de altura y sobre el Mar Negro; allí estaba esa casita.

El petrolero germano no tardó en demolerla y en construir un castillo pequeño pero imponente, inspirado en la arquitectura neogótica. Conocido hoy como "Nido de Golondrina", es uno de los sitios turísticos más visitados de Crimea.



Todo un cuento de hadas...

Feliz martes de té para todos.
Un beso grande.



miércoles, 1 de abril de 2015

Atardece... es otoño en la ventana





Hoy la luz se hizo piel dorada
en el entorno de mi alma
y el otoño
se quedó dormido
bajo la pluma
de un verso 
sin carrusel 
y sin abrigo.


Luján Fraix




"Del otoño aprendí
que aunque caigan las hojas,
el árbol sigue de pie."



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Recuerda... no depende la venta de la calidad de tu obra. No escribas pensando en la ganancia. El verdadero Arte nunca fue apreciado en su propia época.