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Recuerda... no depende la venta de la calidad de tu obra. No escribas pensando en la ganancia. El verdadero Arte nunca fue apreciado en su propia época.

viernes, 29 de abril de 2016

Charles Henry Sims (1873-1928)













"No vemos a los ángeles;
pero en las avenidas oscuras de la angustia
se acercan y nos llaman.
Se parecen a ellos las personas queridas
y no son sino ángeles
los seres que nos aman."

Pedro Bonifacio Palacios
(Almafuerte)




Charles Henry Sims fue un pintor inglés. Comenzó como autor de retratos, escenas y paisajes.
Más adelante, padeció graves trastornos psiquiátricos, abandonó el estilo convencional y, llevado por sus alucinaciones e ideas persecutorias, sus obras fueron adquiriendo un carácter místico.


Sus cuadros denominados "Spirituals"
como "Yo soy el abismo y yo soy la luz"
presentaron figuras desnudas contra telones apocalípticos abstractos.
Fueron rechazados por la creación artística y por su contenido desconcertante
y modernista.

En 1928 experimentando alucinaciones, paranoia e insomnio,
provocado por las horribles escenas
que había presenciado como artista oficial de guerra y por la muerte de su hijo,
Sims se suicidó ahogándose en el río Tweed,
cerca de su casa en San Boswells, Escocia.



Día del animal




Cortázar

El día del animal se instituyó en 1908 por inspiración de Clemente Onelli, entonces director del Jardín Zoológico, y de Albarracín, Presidente de la Asociación Protectora de Animales.

El 2 de abril de ese año se hizo el acto oficial en el Jardín Zoológico.

Claudia Cardinale

El 29 de abril de 1926 fallece el doctor Ignacio Lucas Albarracín, quien promocionó la sanción de la Ley Nº 2786, de Protección de Animales (promulgada el 25 de Junio de 1891), que establece la obligatoriedad de brindar protección a los animales, de manera de impedir su maltrato y su caza.

E. Taylor


POR ELLOS...
que nos alegran la vida.



jueves, 28 de abril de 2016

La ejecución de Maria Antonieta (1755-1793)



EL ÚLTIMO PASEO
(16 de octubre de 1793)


María Antonieta está preparada. Espera a sus verdugos rezando, arrodillada al pie de su lecho. Primero llegan los jueces, a eso de las diez, y leen a la reina la sentencia que ya conoce, en presencia de Luis Larivière, "llavero de conserjería", quien así reemplaza a Rosalía Lamorlière que se había ido sin osar despedirse ni decir adiós.







Dio los pasos necesarios para llegar al estribo, al cual se había agregado un pequeña escalerilla de cuatro o cinco peldaños. El ejecutor, quien indica a la reina donde debe poner el pie, es seguido por un ayudante. Sanson sostendrá con la mano a la paciente. La reina se vuelve con expresión grave, pues quiere sentarse en la banqueta para ponerse de cara al caballo, cuando los dos verdugos le indican la posición contraria, que debe adoptar, mientras el sacerdote se sube al coche.

María Antonieta ya no oye nada, no ve nada. En este último paseo que sigue el itinerario de sus triunfos olvidados, ya no es una reina caída, es la reina, la única, la reina de la desdicha y de la desolación. Ya no pertenece a este mundo y a su nada, entra en una leyenda en la cual resplandecerá para siempre.

En el Palais-Royal, en la calle de San Honorato, en la calle Real, el pueblo no se cansa de contemplar las fatigas de la reina que pasa, con los ojos entrecerrados, tal como la representó David en un croquis que basta mirar para entender la angustia humana y su superación.

La plaza de la Revolución, por fin. A los doce y quince, todo habrá terminado. A María Antonieta sólo le quedan unos instantes de vida. Recibirá a la muerte como una hermana querida, hacia la cual se precipita con "ligereza y prontitud". En su prisa, pisa los pies del verdugo:

-Señor, os pido perdón.-dice ella.
Perdón; ésta es la última palabra que saldrá de la boca de María Antonieta y es una de las más bellas del idioma. Perdón.



Último capítulo del libro de Jean Chalon
"María Antonieta"
del esplendor a la tragedia.

miércoles, 27 de abril de 2016

Mi primer libro






Las rosas de los sueños de princesas en hojas amarillas;
aquellos duendes dispersos
jugaban a ser dueños de las horas compartidas...



El primer libro me lo regaló mi mamá,
sin pensar que sería el inicio de una vocación tan profunda.



La tía Catalina llegaba de la ciudad grande
para las Fiestas o para el Día de los Santos...


Yo me subía sobre sus rodillas
para que me leyera aquel cuento.
Otra vez, otra vez, otra vez...


El librito, el verdadero, el de aquella década del 60, se llamaba...
"EL GALLITO CRESTITA"




La tía Catalina solía leerme el cuento en sus ratos libres.
Ella tenía los ojos color del cielo,
yo con mis tres años 
 la escuchaba...
De a ratos, maravillada por el relato,
sólo miraba sus ojos.
Sus palabras se desdibujaban en mi mente.
Sabía de memoria
el misterio de los alfabetos.

Luján Fraix



Juliana Awada (La Primera Dama)




El 10 de diciembre de 2015 asume nuestro presidente electo
Mauricio Macri (Argentina).

Estamos muy felices como argentinos por este cambio
que renueva las esperanzas
y trae alegría... libertad.


Juliana Awada es su esposa,
La Primera Dama
y es una mujer muy especial:
fina, elegante, sobria...


    Juliana Awada Baker nació en Buenos Aires en 1974. Es empresaria textil.
    Sus padres Abraham Awada, un inmigrante libanés, musulmán oriundo de Baalbek, y Elsa Esther Baker, hija de inmigrantes sirios también musulmanes. Sus hermanos son también empresarios Zoraida y Daniel Awada,el actor Alejandro Awada y la artista Lelia Awada.



    Durante su infancia y adolescencia viajó en varias ocasiones junto a su madre a Europa y Estados Unidos; principalmente a ciudades como París, Londres y Nueva York, en busca de colecciones de moda. Tras finalizar sus estudios secundarios en un colegio inglés de educación bilingüe ubicado en Belgrano, el ya desaparecido Chester College, perfeccionó sus conocimientos sobre aquel idioma en Oxford.


    Tan pronto como regresó a la Argentina, se involucró activamente en el negocio familiar, una empresa textil forjada por su padre desde la década del 60. A los 23 años, contrajo matrimonio con Gustavo Capello, de quien se divorciaría años más tarde. Luego entablaría una relación con el conde belga Bruno Laurent Barbier, a quien había conocido en un vuelo de Air France. A pesar de haber vivido casi diez años nunca se casaron pero tuvieron una hija a la que llamaron Valentina.


    Juliana conoció a su actual esposo Mauricio Macri en el gimnasio Ocampo,
    ubicado en Barrio Parque
    y frecuentado también por la esposa de Francisco de Narváez 
    y amiga de Juliana, Agustina Ayllón.


    Juliana y Mauricio Macri se casaron
    el 16 de noviembre de 2010
    y fruto de esa unión nació Antonia en 2011.


    En los comicios celebrados el 25 de octubre de 2015, Mauricio Macri, candidato de la alianza Cambiemos, formada por la Propuesta Republicana, la Unión Cívica Radical y la Coalición Cívica ARI resultó segundo con el 34,33% de los votos, mientras el candidato del Frente para la Victoria, Daniel Scioli, sólo lo aventajó en dos puntos.


    En el ballotage histórico, el primero en realizarse en Argentina,
    el entonces Jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires
    se impuso con el 51,34% de los votos,
    convirtiéndose en el sucesor de Cristina F. de Kirchner
    y Juliana, consecuentemente, en Primera Dama de la Nación.


    martes, 26 de abril de 2016

    Brigitte Bardot




    Era 1956 cuando Roger Vadim la hizo contornearse por la arena de Saint Tropez en "Y Dios creó a la mujer". En aquella época en Francia yo sólo bailar descalza era un escándalo; la atractiva joven rompió todos los tabúes.

    La libertad sexual de Bardot comenzaba justo donde terminaba la de sus compañeros de profesión: en el escote. Cada poro de su piel desprendía sensualidad, según muestran las fotos hasta ahora desconocidas en "Brigitte Bardot. Eine Hommage", un libro realizado en colaboración con la propia actriz que se publicó recientemente.


    Con películas como
    "La Vérite", de Henri-Georges Clouzot,
    "Viva María", de Louis Malle o
    "Le mépris", de Jean-Luc Godard,
    la actriz no sólo consiguió entrar en la historia del cine,
    sino que con su sensualidad,
    su reafirmación femenina y su erotismo también allanó
    el camino a la revolución sexual.


    Ella creó una nueva imagen femenina, en la que la belleza era sexy y segura. Mostraba desenvuelta su escultural cuerpo a las cámaras y jamás hizo de sus amoríos un secreto. Mientras rodaba junto a su marido "Y Dios creó a la mujer", comenzó una relación con su compañero Jean-Louis Trintignant.

    La lista de amoríos es larga. Sacha Distel, Gilbert Bécaut y Serge Gainsbourg figuran en ella, así como también el millonario suizo alemán Günter Sachs, que estuvo casado con ella entre 1966 y 1969. Sachs incluso hizo que lanzaran miles de rosas desde un helicóptero. 

    "He amado mucho y muy apasionadamente.
    Eso está en mi naturaleza," dijo la actriz hace unas semanas
    a la revista "París Match".

    BB se casó en cuatro ocasiones y tuvo un hijo cuya educación estuvo en manos de su padre, el actor Jacques Charrier.



    "Yo soy Brigitte Bardot y esa Brigitte Bardot de la pantalla
    jamás tendrá 60 años", pronosticó
    al mundo que estaba a sus pies.
    En la cumbre de su carrera,  con 45 películas y unas 80 canciones,
    lo dejó todo cuando rondaba los 40.
    Dijo que añoraba mucho la libertad que la fama le había usurpado.

    Todo el revuelo que giraba en torno a ella la asfixiaba.
    "Nadie puede imaginarse lo horroroso que fue.
    Fue un suplicio,
    no podía vivir así," recuerda Bardot,
    quien decidió no cambiar su radical decisión de dejar los escenarios,
    a pesar de que le ofrecieron rodar una película
    con Marlon Brando, uno de los actores más cotizados de la época,
    por la suma de un millón de dólares.


    En la actualidad BB, vive con sus queridos animales en su mansión "La Mandrague", que ha convertido en una fundación para salvar animales de todo el mundo. Cumple así su sueño de la infancia, pues de niña no quería ser actriz, sino una bailarina con una granja en la que cuidar animales enfermos.

    A la lucha contra el maltrato animal dedica su vida. Y todavía vive de su fama cuando amenaza con llevar a tribunales al Ministerio de Agricultura Francés por la suciedad de los mataderos, o asegura que quiere renunciar a su nacionalidad francesa porque los elefantes circenses son ejecutados cuando se sospecha que tienen tuberculosis o expresa cómo deseó que para su 80 cumpleaños el presidente de Francia, François Hollande, prohibiera que se venda carne de caballo para el consumo humano.



    Arthur John Elsley (1860-1952)

















    Arthur John Elsley fue un pintor inglés de finales de los períodos victoriano y eduardiano,
    famoso por sus idílicas escenas de niños juguetones y sus mascotas.
    Alcanzó gran popularidad durante su vida
    y gran parte de su trabajo apareció en calendarios, revistas y libros.



    Elsley nació en Londres. A los once años ya se notaba su amor por los animales durante sus visitas frecuentes al zoológico de Londres en Regent Park. A los catorce, se matriculó en la Escuela de Kensington Sur de Arte (más tarde, en el Royal College of Art). En esa época su vista quedó dañada por un ataque de sarampión.



    Gran número de sus cuadros fueron inspirados por bocetos realizados en viajes
    en bicicleta frecuentes al campo.
    En 1878 expuso su primer cuadro "Un retrato de un viejo Pony"
    en la Royal Academy.
    Se quedó en las Escuelas de la Academia hasta 1882 y luego comenzó a aceptar comisiones
    de hacer retratos de niños y perros,
    con énfasis en los caballos.
    Muchos de sus retratos vinieron de la familia Benett-Stanford.



    El 11 de noviembre de 1893 Elsley se casó con Emily Fusedale, su prima segunda que había modelado para él durante diez años. Tuvieron un hija, Marjorie, nacida en 1903, quien posó para muchas de sus pinturas posteriores. 

    Después de la muerte de Charles B. Barber, Elsley se transformó en su sucesor natural como el pintor más importante de los niños y sus mascotas.


    Arthur John Elsley falleció en su casa en Tunbridge Wells
    el 19 de febrero de 1952.




    En la vida lo importante es sentirnos abrigados

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