sábado, 29 de septiembre de 2012

Maestros en busca de la inmortalidad


EL ARTE ANTIGUO Y MEDIEVAL

Palacio de Darío

Con los mismos dogmas, los persas brillaron en su  fastuoso mundo
junto a los palacios de Darío y Jerjes en Persépolis
y de Artajerjes en Susa.
Con simplicidad y robustez tallaban la gracia a través de la influencia griega;
empleaban ladrillos esmaltados de colores vivos con figuras en relieve
formando magníficos frisos multicolores.
Hoy son admirados los frisos de los Arqueros 
y de los Leones en el Museo del Louvre en perfecta conservación.

Palacio de Jerjes


Los persas creían en la eterna lucha entre el bien (Ormuz)
y el mal (Arhimán)
hasta la completa victoria del primero sobre el segundo.
Una manera de dominar la suprema autoridad del poder de la memoria
contra los enemigos visibles e invisibles.

"El deber del hombre es triple:
hacer amigo al enemigo, hacer justo al perverso y hacer docto al ignorante".

Soldados con escudos, túnicas de colores y corazas de hierro,
que formaban escamas de pez, luchaban en las guerras médicas
con sus eternas convicciones y en auxilio de sus más afamadas ideas de superación.
No imaginaban lo que vendría después porque sólo miraban el presente
que debían derrotar para salir airosos.


Cada uno buscaba la manera de vencer a las leyes porque la muerte no los asustaba;
los convertía en batalladores que se enriquecían con ideas genuinas y de alto
contenido filosófico.
Eran profetas representantes de dinastías fuertes o débiles pero perseverantes;
la máxima finalidad era llegar a la gloria con sus cánones impuestos
y el poder como instrumento de desarrollo.

"Los que han salido a andar en la noche nos ayudan a explorar las miserias
de quienes no valoran las dimensiones de una creación nueva,
que con ella va el corazón, las dudas,
los complejos, el amor, la humanidad entera..."




***

Por otra parte,
con el invento del alfabeto,
los fenicios enseñaron al mundo a leer.
Esta civilización tenía características definidas y eran muy conocidos
por los pueblos antiguos. Imitaban las producciones y los gustos de los vecinos.
Carecían de originalidad en sus estatuas y amuletos
pero construyeron edificios de inspiración egipcia como el templo de Jerusalén.



Hacia el año 1000 nació el primer alfabeto que fue el gran aporte dado a la civilización humana.
Veintidós dibujos fundamentales que representaban cada uno
un sonido; con su combinación se podían formar las palabras,
facilitando así la expresión de la cultura.
Eran hacedores mecánicos con una faceta diferente que los hizo eternos,
más allá de los abalorios y adornos mezclados con marfil labrado y metales preciosos.


"El arte se eleva sobre el arte que lo ha precedido"

Pero los fenicios fueron auténticos y revolucionarios porque marcaron un antes
y un después y encontraron su propio instrumento: una verdad esculpida con manos maestras.

Así cada historia es venerada o aborrecida pero nadie
se siente capaz de reprimir los impulsos creadores porque saben que el futuro
se les acerca a paso agigantado como un guerrero
que puede enviarlos a la fosa. Ellos tienen que dejar huellas en la arena
caliente para seguir con vida mientras la humanidad
los mira con su velo blanco.
Descubrir en las angustias las verdades supremas y en la originalidad
la victoria.
En la última noche,
morir con la convicción de haber colaborado y enriquecido parte de la historia
para que los creadores que vienen detrás puedan conquistar
la intensidad del infierno con la calma de sus obras.

Continuará


Arte de los fenicios


Ensayo sobre Historia del Arte
Luján 2009

jueves, 27 de septiembre de 2012

A un jacarandá



Ese jacarandá que derribado
en la calle, sus pétalos desliza,
esas flores que tiemblan con la brisa.
¡Cuánto azul en mis ojos ha dejado!

Aunque busquen su tronco, doblegado,
para hacerlo fugaz llama y ceniza,
el color de su copa, que agoniza,
vivirá, por mi sueño rescatado.

Ni una flor llevaré. Yo, ni lo toco;
pero mis días teñirán de a poco
sus ramas, como niebla florecida.

No quiero verlo arder para mi lumbre,
sólo guardo su azul para que alumbre
en las horas opacas de mi vida...

Irma Díaz


De mi blog

El amor platónico de Bécquer



Bécquer se enamoró platónica y apasionadamente
de la más hermosa,
la más culta y refinada,
la más coqueta y seductora...
la que hoy nos parece la más becqueriana
de las mujeres que pasaron por su vida:
Julia Espín.


La conoció en 1858 cuando paseaba con Julio Nombela,
por la calle de la Justa, asomadas dos muchachas al balcón...
"Las jóvenes de extraordinaria belleza... diferenciándose  la que parecía mayor,
diecisiete o dieciocho años,
aquella tenía la expresión de sus ojos y en el conjunto de sus facciones algo de celestial.
Gustavo se detuvo admirado,
y aunque proseguimos la marcha-cuenta Nombela-
por la calle de la Flor Alta,
no pudo menos que volver varias veces el rostro
extasiándose al contemplarla."


Desde aquel momento,
se desencadenaría una pasión arrolladora en el poeta.
Bécquer mantenía frías relaciones sociales con ella
y su refinado círculo,
pero Julia siempre lo trataba con desdén y altivez.
Sus amigos tuvieron que intervenir para que se desengañara
y Bécquer,
sumido en la tragedia,
dejaría de verla. 
Sería el fin de un imposible amor Quijotesco,
creado en el ensueño de la imaginación 
y en su latente pasión.


Los invisibles átomos del aire
en derredor palpitan y se inflaman;
el cielo se deshace en rayos de oro,
la tierra se estremece alborotada.
Oigo flotando en olas de armonía.
Rumor de besos y batir de alas.
Mis párpados se cierran... ¿Qué sucede?
¡Es el amor que pasa!

G.A.B


Sólo después de muerto pudo comprobar
la propia Julia Espín, el inmenso amor que había inspirado su belleza
y su arte lírico
y descubrir que sin ella no hubiera
existido el más grande poeta 
de amor de la época moderna.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Té primavera




Entre pétalos chinos y duendes blancos
voy por el camino del encuentro...
Esta sensación de ser y de estar...
me trae hasta aquí para tomar
el té primavera
que en realidad no es té sino café para quienes 
gustan de él.


Esta tacita alemana es muy querida por mí
y me acompaña desde "Cien años de Soledad"...


...con la esperanza en un futuro que se detiene en el presente,
con la felicidad de compartir algo de aprendizaje...


...mucha magia, el niño que llevamos dentro, la calidez...


Las espero, con la inseguridad de saber,
más allá de las distancias,
cuál es el motivo que nos une...


...y descubro un lazo imaginario que irrumpe
en el alma para poblarla de mariposas...


que vuelan hasta un otoño de poemas.


Este cafecito del encuentro de todos los martes
es real y transporta la esperanza,
en un cielo que nos mira...


El 21 de septiembre es en Argentina el día de la primavera,
pero también se celebra el día del estudiante.


Detrás de todos estos libros:
"El amor en los tiempos del cólera",
"De amor y de sombra",
"La dama de las camelias,
entre otros...
están mis humildes laureles.


Este premio es el último que me otorgó
el Conservatorio Literario de Rosario-Santa Fe-Argentina.
por un poema clásico.
Le agradezco al profesor Rossi
todo lo que he aprendido en el curso
de Preceptor Literario.


MIS DÍAS DE PRIMAVERA

Era muy feliz por aquellos tiempos...
La esperanza invadía un mundo en donde la música
encontraba sus horarios,
era sensible y humilde,
espiritual...
Yo me abandonaba a las ideas intelectuales
con mi mirada pulcra de joven rebelde y solitaria.
Soñaba con una de mis grandes obras:
cincelar un amor verdadero
que llenara los huecos vacíos 
con la sabiduría del equilibrio.
Dibujaba poemas,
pintaba cuentos...
con un sentimiento único e irrepetible
y con el íntimo deseo de permanecer a la vera de los días,
razonablemente feliz...

Existía una historia demasiado adulta
que me esperaba entre libros y patios,
con un jardín de pétalos chinos y golondrinas.
Yo trazaba los recodos de mi casa colonial
y en la periferia de un arca
poblada de gatos me dormía 
para soñar junto a ellos...

Luján 1980


Mientras...


Obras de Irina Karkabi


Mientras tu mirada ilumine mi destino,
mientras hundas mi nariz en tu cabello,
mientras te rías cada vez que me sonrío,
mientras sigas causando mi desvelo,
seguiré soñando contigo.

Mientras tus manos se conviertan en caricias,
mientras tu voz se transforme en mis latidos,
mientras tu encanto se asemeje al de una niña,
mientras tus palabras endulcen mis oídos,
seguiré soñando contigo.

Mientras tu presencia me baste para admirarte,
mientras tu silueta se dibuje en mi retina,
mientras tu paciencia me conduzca a valorarte,
mientras tu carácter me inyecte valentía,
seguiré soñando contigo.

Mientras tus besos desahoguen mis mejillas,
mientras tus lágrimas se conviertan en rocío,
mientras tu magia se encienda en fantasía,
mientras tu cuerpo respire junto al mío,
despertaré soñando contigo.

Mariano Muscari



viernes, 21 de septiembre de 2012

Adolescencia mía




...pasarán los inviernos, los veintiuno de septiembre
y las tardes soleadas de estío,
pero aquel día encantado
tan irreal como un sueño
en el que un duende puso su mano tibia
para iluminar mi alma por primera vez,
no volverá nunca.

Aquello fue como una ráfaga,
igual al principio de las cosas,
como ver a Dios...

Luján 1983

jueves, 20 de septiembre de 2012

"Puro y Eterno amor"



imagen de su perfil

Ese eterno resplandor
es lo único divino
que nos brinda la paz
para el resto del camino...

Inés Goyenechea


De ojos azules, cabellos dorados
con sus rizos de dulce algarabía,
la tiara brillante en lo alto veía
esa sonrisa en tus labios rosados.

Tus alas en aquel vuelo extasiado
de ilusión blanca, amor en demasía,
la voz de aquellos afectos sabía
que ya eras un ser por todos amado.

La lucerna despoja del poniente
las sombras en un reto al corazón,
se ve la vida en tu rostro presente.

Eres un ángel que ofrenda su don
y en tus manos un rosario silente
santifica bajo el llanto el perdón.

Luján 2012



Ilustré esta entrada para mi amiga
del blog
"Puro y Eterno amor"
con pinturas de
Adolphe Bouguereau
porque ella es muy espiritual.


Un beso

Les dejo su sitio


lunes, 17 de septiembre de 2012

Té con los duendes de la casa dulce



La casa dulce era la de mis abuelos,
Juana y Eduardo
con enanos de jardín,
rosas, jazmines y uvas.
Había una mesa en el patio de baldosas rojas
donde yo me subía a cantar...

Era la casa dulce porque para mí 
parecía aquella de los cuentos
toda...toda... de chocolate.


Por eso hoy vamos a tomar el té con mi abuela Juana.


Acá vemos su taza Jhonson Bros
England Old Britain Castles...


...la cafetera que obviamente le falta la tapa
y por ello la he adornado con flores
y su mate con el cual me recibía siempre
en las tardecitas...


Solía preparar un adorable dulce de ciruelas
que me invitaba a probar con unas deliciosas masitas
mientras tejía sus pañoletas de invierno.




Este jazmín se hallaba en el frente de la casa colonial
y con su perfume llegaba hasta el alma
del abuelo Eduardo que,
con su radio, muy callado, miraba la gente que pasaba...


... por las veredas en las tardes de verano.


Seguramente vendría a tomar un mate
vestido de gaucho de las Pampas
como en su juventud...
me miraría y me diría
"Y los gatos...?"


A mí me gustaban sus uvas,
pero no me animaba a tocarlas...
Se hallaban en una parra
que formaba como un templo
con un caminito que iba por el medio
de ese cielo de sabores
y que llevaba al patio de frutas.


Allí con mi abuelo conversábamos
y luego dibujábamos con un palito en la tierra.
Me contaba cosas que ya ni recuerdo
pero yo sentía la calidez
aún en sus silencios.


Adoro estos recuerdos del 1900
porque forman parte de un tiempo
que no tenía apuro...


...de las horas que se iban entre mariposas rojas,
susurros de palomas
y diminutos utensilios de duendes.



Este jarrón estaba ubicado en la sala de entrada
de la casa dulce
sobre una carpeta tejida al crochet...


... A mí no me gustaba mucho cuando lo veía,
pero cuando mi abuela se fue a contar estrellas
a los 97 años en 1995,
me lo dieron como recuerdo...


... ahora lo valoro
y lo tengo en un lugar muy cercano de mi casa.


Elegí este libro
"Cumbres Borrascosas"
porque me acompañó en mi infancia.
Lo leí varias veces y he quedado maravillada
no sólo por su historia sino también
por el encanto y el misterio de su autora:
Emily Brontë.

La obra tiene como escenario la geografía del condado
de Yorkshire, en Inglaterra.
Para Emily Brontë,
esos desolados parajes se convirtieron en una prolongación
de sí misma,
sólo allí supo vivir
y por ellos sintió una pasión primitiva, esencial,
que inevitablemente debía reflejarse en su obra.
La impenitente caminante que conocía los páramos
que circundaban la aldea de Haworth;
esa muchacha delgada, de largos brazos y adustos modales,
eternamente replegada sobre sí misma,
 levantó de cada terrón de tierra,
de cada racha de lluvia,
de los inhóspitos matorrales y del viento huidizo de Yorkshire
a los personajes de "Cumbres Borrascosas":


Un clásico de la Literatura Universal.

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Recuerda... no depende la venta de la calidad de tu obra. No escribas pensando en la ganancia. El verdadero Arte nunca fue apreciado en su propia época.