PUERTO soledad


INVIERNO MEDIEVAL

Comenzará el siglo
a borrar mis tiempos
y el pasado fin de las horas
será burbujas de amor eterno.
Pediré piedad, contaré los días,
buscaré la paz
de mi otra vida.
Y llegará el adiós
en dolor antiguo
de hielo polar y enemigo.
Otra vez las palabras
serán testigos
de otras guerras
tuyas y compartidas.
Contar lo sufrido
es salir de este enorme frío...
La piedad será una mirada
que lastimará
este corazón de fuego,
enmascarado y herido.


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PUERTO soledad

Con dignidad




Muchos podían imaginar a qué se debía la mirada ausente de don Juan. En su silla de paja rota, sentado como al descuido, con apatía, observaba el camino donde seguramente en un rato llegaría alguna carreta. Su esposa criaba gallinas y vendía los huevos en el pueblo. A veces, guardaba ese poco dinero que le quedaba debajo de los carros, en la tierra, para que nadie se lo quitara... Cerca del cañaveral había un par de vacas, algunos patos y un burro.

Para don Juan no existían los sábados y los domingos, tampoco la Navidad y el Año Nuevo. Él trabajaba todo el día en el campo porque amaba ese pequeño mundo que había heredado de sus abuelos inmigrantes. Eran muy pocas hectáreas en medio de una casa modesta pintada con cal. Cuando llegaban los tiempos de cosecha, don Juan se volvía más callado. Sufría mucho. Es que sabía lo que iba a ocurrir...

Por el camino, cargado de polvo, se acercaban algunas personas enviadas por el gobierno de turno. Se llevaban bolsas de trigo para los necesitados. Don Juan, sin decir una palabra, con las manos en los bolsillos, los veía alejarse y la angustia le oprimía el pecho. Lo poco que le quedaba no le alcanzaba para vivir y para comprar semillas para volver a sembrar el año próximo y entonces se endeudaba.

¿Y si el granizo le destruía los sembrados? Se endeudaba el doble.

¿Quién era el necesitado?

El humilde que en vez de buscar otro empleo esperaba el regalo o el que dejaba su vida de la mañana a la noche mientras otros lo despojaban de la mitad de su digno trabajo.

Don Juan pasó a ser, con los años, el abuelito con las mismas alpargatas rotas, la silla de paja y el corazón triste, disperso, silencioso... el que un día, por fin, dijo BASTA.

L.Fraix

Buenas y Santas... Los hijos olvidados





Doña Emma sabe que tiene que ser rigurosa a la hora de imponer sus leyes. En la pampa argentina no pueden, ni deben existir dudas sobre la reputación de una joven. Su hija Felicitas es rebelde y le trae problemas. Suele escapar con su caballo y regresar tarde. Situación que preocupa a su madre en épocas (1910) en que las familias debían guardar el decoro, la reputación.

No sólo hay que ser bueno sino parecerlo.

Felicitas es muy amiga de la criada Remedios, casi una hermana, y comparten secretos. Antonio, el capataz, un hombre distante, hijo de una india, merodea la periferia de la casona vigilando los movimientos. Es un ser extraño, de pocas palabras, pero bueno y respetuoso.
Su madre se llamaba Cruz. Fue recogida en una estación de ferrocarril con el niño en brazos y llevada luego a la estancia como criada. 

Todo un misterio. Secretos de una familia en conflicto con las leyes de una época y los sentimientos profundos. Los que nos marcan para toda la vida y dejan esa huella que no se borra jamás.


Una novela que muestra a una Argentina en el año 1900, sus costumbres, la forma de relacionarse entre patrones y criados, los trabajadores rurales, los sueños de una joven que quiere VIVIR y no la dejan...

BUENAS Y SANTAS... Los hijos olvidados
(Participó en el Premio Literario de Amazon 2018)


Más rápido que la vista, de Ray Bradbury




"¿Cuál es la recomendación final para mí mismo, el niño mago ya maduro y para ustedes?

Cuando las voces del teatro del amanecer suenen en su cabeza, no se demoren. Peguen un salto. Esas voces pueden desaparecer antes de que corran a la ducha para ordenar sus ideas.

La velocidad es fundamental. La carrera a ciento cincuenta kilómetros por hora hacia la máquina de escribir es una cura certera contra el desenfreno de la vida y la realidad.


Apresúrense a vivir.
Sí, por Dios.
A vivir y a escribir. A toda prisa."

Del libro:
MÁS RÁPIDO QUE LA VISTA, de Ray Bradbury


El autor falleció el 5 de junio de 2012 a la edad de 91 años en Los Ángeles, California.
A petición suya, su lápida funeraria en el cementerio Westwood Willage Memorial Park lleva el epitafio: "Autor de Fahcenheit 451".


Diario de Pablo Neruda: Isla Negra




"Pensé entregarme a mi trabajo literario con más devoción y fuerza. El contacto de España me había fortificado y madurado. Las horas amargas de mi poesía debían terminar. El subjetivismo melancólico de mis "Veinte poemas de amor..." o el patetismo doloroso de Residencia en la tierra tocaban a su fin.


Me pareció encontrar una veta enterrada, no bajo las rocas subterráneas, sino bajo las hojas de los libros. 


¿Puede la poesía servir a nuestros semejantes?
¿Puede acompañar la lucha de los hombres?



Ya había caminado bastante por el terreno de lo irracional y de lo negativo. Debía detenerme y buscar el camino del humanismo, desterrado de la literatura contemporánea, pero enraizado profundamente a las aspiraciones del ser humano.

Comencé a trabajar en mi Canto General.


Para esto necesitaba un sitio de trabajo. Encontré una casa de piedra frente al océano, en un lugar desconocido para todo el mundo, llamado Isla Negra. El propietario, un viejo socialista español, capitán de navío, don Eladio Sobrino, la estaba construyendo para su familia, pero quiso vendérmela. ¿Cómo comprarla?. Ofrecí el proyecto de mi libro Canto General, pero fue rechazado por la Editorial Ercilla, que por entonces publicaba mis obras. Con ayuda de otros editores, que pagaron directamente al propietario, pude por fin comprar en el año 1939 mi casa de trabajo en Isla Negra. La idea de un poema central que agrupara las incidencias históricas, las condiciones geográficas, la vida y las luchas de nuestros pueblos, se me presentaba como una tarea urgente. La costa salvaje de Isla Negra, con el tumultuoso movimiento oceánico, me permitía entregarme con pasión a la empresa de mi nuevo canto."



Patria, mi patria, vuelvo hacia ti la sangre. 
Pero te pido, como a la madre el niño
lleno de llanto.
Acoge esta guitarra ciega,
y esta frente perdida.

Salí a encontrarte hijos por la tierra,
salí a cuidar caídos con tu nombre de nieve,
salí a hacer una casa con tu madera pura,
salí a llevar tu estrella a los héroes heridos...


Querido y remoto muchacho, de Ernesto Sábato




La palabra "poesía" tuvo sus orígenes
en Poiesis (griego).
Lo poético era el lugar donde se revelaban los dioses.
Los escritores eran hombres consagrados,
condenados a ser videntes 
y a testimoniar lo luminoso
y lo tremendo de la vida.


El poeta es elegido,
es una vocación que le llega;
exige la intervención de lo sobrenatural.


Cada autor además de talento
o del genio necesitará de otros atributos espirituales:
el coraje para decir su verdad,
la tenacidad para seguir adelante,
una mezcla de fe en lo que tiene que decir
y de reiterado descreimiento en sus fuerzas,
una combinación de modestia ante los gigantes
y de arrogancia ante los imbéciles,
una necesidad de afecto 
y una valentía para estar solo.


Un escritor profundo no puede meramente describir
la existencia de un hombre de la calle.
En cuanto se descuida, 
aquel hombrecito empieza a sentir y pensar
como delegado de alguna parte oscura
y desgarradora del creador.
Sólo los escritores mediocres
pueden escribir siempre crónica
y describir la realidad externa de una época
o de una nación.



En los grandes, su potencia es arrolladora
que no pueden hacerlo aunque se lo propongan.
Nos dicen que Van Gogh
quería copiar los cuadros de Millet.
No podía, claro:
le salían sus terribles soles y árboles
que no eran otra cosa
que la descripción de su espíritu alucinado.


Un gran poeta no trafica con las emociones:
sufre la visionaria tensión del hombre con su destino.

Ernesto Sábato.

Santos Lugares, Abril 1990

La vida empieza hoy, de Douglas Kennedy





¿Por qué todos soñamos con un cambio
en nuestra vida y por qué el cambio siempre nos parece
una lucha titánica?

¿Por qué nos asusta tanto la pregunta:
¿Qué es lo que quiero?

La novela de Douglas Kennedy analiza todas estas cuestiones
en el marco de un breve encuentro,
y ahonda en las posibilidades de descubrir
un nuevo amor en plena madurez.
Asimismo,
es un libro que funciona como un espejo
para que el lector se enfrente
a sus propios dilemas,
dudas y sueños.




En el umbral de la eternidad, de Ken Follett





"En el umbral de la eternidad"
es una novela histórica del británico Ken Follet.
Constituye la tercera parte de la Trilogía del siglo
The Century,
cuyas dos primeras partes fueron "La caída de los gigantes"
"El invierno del mundo".

Narra la historia de cinco familias que viven en distintos puntos de Europa
y Estados Unidos desde la construcción
del Muro de Berlín hasta 2008.



Las familias estadounidenses, alemanas, rusas, inglesas y galesas participan en los acontecimientos sociales y políticos que marcaron desde los sesenta a los noventa.

Ken Follett repasa el devenir de aquellas personas que lucharon por la libertad individual en medio del conflicto titánico entre los países más poderosos jamás conocidos.

La novela comprende el período de la Guerra Fría entre 1961 y 1989. Se inicia el año en que se completa la construcción del Muro de Berlín. Los protagonistas de esta novela son los hijos y nietos de aquellos principales personajes de las dos obras anteriores que se ven envueltos en acontecimientos históricos de la última parte del siglo XX.

"Ésta es la historia de mis abuelos, de nuestros padres y de nuestras propias vidas. De alguna forma, es la historia de nosotros," invita el propio Follett.



***

El Libro de los Recuerdos y Puerto soledad



Solía viajar en tren en algunos inviernos. Veía los campos desnudos y los tejados blancos. Las chimeneas parecían envejecidas por la bruma cuando el día tomaba su fotografía. Eran las estaciones del alma que escribían su historia.
No tenía idea de las horas y de la finitud de la existencia porque era dichosa.
El recuerdo de aquellos días me trae la perfección de los momentos y me enfrenta a una realidad diferente, pero me quedan sus rastros, las fotografías y el culto a la amistad.
Llueve la tarde
sobre el rojo tejado
risas de niños.



En la adolescencia engañaba al espejo cuando mi rostro me decía que parecía un angelito del cielo. Quería ser mayor, corría delante de mis propios pasos. Necesitaba llegar… ¿Dónde?

La esperanza invadía un mundo en donde la música encontraba sus horarios, era cuidadosa y sabía, espiritual. Me abandonaba a las ideas intelectuales con mi mirada pulcra de joven rebelde y solitaria. No veía a la gente porque soñaba con una de mis obras: encontrar un amor único que llenara los espacios vacíos con la sabiduría del equilibrio.
Dibujaba poesías, pintaba cuentos… con un sentimiento único e irrepetible y con el íntimo deseo de permanecer a la vera de los días, razonablemente feliz.
Existía una historia adulta que me esperaba entre cuadernos y patios, con un jardín de pétalos chinos y de golondrinas.
Yo me internaba por los recodos de mi casa colonial y entre la periferia de un Arca poblada de gatos me dormía para seguir soñando.



Se abre el libro mayor…
Y allí figuran los primeros miedos y los insomnios que hablan. Veinte años sobresaltada por los temores. Dos ojos severamente recorriendo los rincones que suenan a cristales rotos y la manta de lana juega en mis hombros como los cien folios en sus gotas de miel.
¡Todo se registra en las páginas de la vida!
Mis padres
y la ausencia de ellos,
la casa rural,
la gata Milagros,
el dolor,
la página en blanco…


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EL LIBRO DE LOS RECUERDOS
PUERTO soledad

Aquel viejo libro



En una vieja Biblioteca se encontraba el libro más antiguo de este lugar, su pasta y sus hojas  estaban ya deterioradas por el paso de los años y el uso de los estudiantes; se sentía cansado y viejo y aunque su sabiduría era inmensa, quería verse como los libros nuevos con  sus páginas llenas de palabras de diferentes formas.

Una mañana, sin querer, un niño rasgó las páginas del libro; la bibliotecaria le dijo:
 -Qué has hecho, dañaste el tesoro más bello de este lugar, ahora tendremos que rehacer todas sus hojas.

 Con gran tristeza el libro pensó que lo iban a cambiar por otro , fue tanta su angustia que no se dio cuenta que lo iban a reparar; lo dejaron en un cesto, pensó que sus días habían terminado. De pronto se lo llevaron a un cuarto con lleno de máquinas, observó que allí entraban libros viejos como él y salían nuevos; de repente se vio dentro de la máquina y pensó "hasta aquí llegue yo."

Pasaron varios días...Cuando despertó, vio sus páginas de colores vivos y letras grandes, una pasta dura, sin querer se había convertido en uno de los libros que tanto le gustaban y a pesar de ser una edición nueva, siguió siendo el texto más importante de aquel lugar.


Siempre que soñamos algo se nos convierte en realidad.

Autor: Christian de Colombia

Diario de Honorato de Balzac



Honorato de Balzac


Nací en Tours el 20 de mayo de 1799. Mi madre, Ana Carlota Laura Sallambier, hija de un acaudalado comerciante en paños era treinta y dos años más joven que mi padre; de carácter frío y especulativo, ágil y egoísta, era lo menos parecido a un modelo de ternura. Hacia 1840, yo mismo escribí en una carta:

Su madre


"Si supiese usted qué mujer es mi madre,
un monstruo.
Me odia por mil razones.
Me odiaba ya antes de que naciera.
Es para mí una herida de la que no puedo curarme.
Creímos que estaba loca.
Consultamos a un médico suyo desde hacia treinta y cinco años.
Nos declaró:
-No está loca. No. 
Lo que ocurre, únicamente, es que es mala...
Mi madre es la causa de todas las desgracias de mi vida."

Mi padre, Bernard-Françoise Balssa, era administrador del Hospicio local. Dinámico, pésimo comerciante-en dos años despilfarró la generosa dote de mi madre- y autor de pésimas monografías, siempre estaba dispuesto a sacarle un poco más a su destino.

Durante seis años estudié en el colegio de Vendôme; en ese lapso, mi madre sólo me visitó dos veces. Me refugié en la lectura...


Honorato de Balzac escribió muchos libros que tuvieron un éxito relativo hasta que el espaldarazo definitivo llegó con "Eugenia Grandet". Este libro le valió el reconocimiento de toda Europa- tuvo el apoyo de Dostoyevski, quien hizo su traducción al ruso-, una plaza al lado de Hugo, Nerval, Gautier y George Sand, y un impresionante éxito crítico.

Es evidente, que en "Eugenia Grandet" Balzac se propuso tratar el poder del dinero. Existe una historia de amor, bastante lacrimógena por cierto, y es importante, pero siempre estará subordinada al oro, que ha marcado-y seguirá marcando-los hábitos, las costumbres y los sentimientos de los personajes principales. 

A menudo, se ha criticado el excesivo énfasis que Balzac pone al tratar las manías del avaro y el enamoramiento de Eugenia; a la hora de la verdad, eso no desmerece en absoluto el ritmo de la narración.

Hay en Eugenia Grandet
páginas memorables,
como el instante en que Eugenia entrega sus ahorros
a Carlos,
o la agonía del viejo Grandet,
un avaro que está a la altura de Shylock de Shakespeare
y del Harpagón de Molière.



***

Carta a un amigo, de Julio Cortázar





"Mi querido Eduardo:
Estos cuentecitos de CRONOPIOS Y DE FAMAS han sido mis grandes camaradas de París. Los anoté en la calle, en los cafés, y sólo dos o tres pasan de una carilla. No los considero obra seria, sino un descanso bien merecido después de Keats. Noto que me ha sido dada cierta magia verbal, y los cronopios son la objetivación espontánea de esos juegos de la palabra consigo misma. Pero tú, buen observador, verás que por debajo van aguas más duras e intencionadas. Pienso que en la Argentina un librito así molestaría (...), y que en cambio aquí, después de Plume por ejemplo, o los juegos de Clevel o de Desnos, valdría por lo que vale (...) Yo creo que en el fondo lo que espero de ti y de los pocos lectores que tendrá el cuadernito que es que se diviertan tiernamente (...). Un abrazo grande."




La carta, de puño y letra, está fechada el 1 de octubre de 1952 y fue escrita por JULIO CORTÁZAR a uno de sus grandes y muchos amigos: el pintor y poeta EDUARDO JONQUIÈRES. El libro reúne toda esa relación que comenzó dentro de las aulas de la Escuela Normal "Mariano Acosta". La primera carta está fechada el 13 de febrero de 1950 y la última en Managua, Nicaragua, el 24 de febrero de 1983. La tituló Cortázar: CARTAS A LOS JONQUIÈRES. Tiene más de seiscientas páginas y lo editó Anagrama.

Es que los escritores y los poetas,
más allá de teclear en sus máquinas de escribir
y delinear garabatos en sus cuadernos,
también disfrutaron de la compañía-presencial o a la distancia-
de muchos de sus amigos.
Julio Cortázar,
pese a querer cultivar la faceta de lector solitario y taciturno,
estuvo siempre rodeado de una gran cantidad de amigos.
Lo registran las imágenes,
los encuentros y también las cartas.


Una fidelidad a prueba de tiempo, en la que los amigos aparecen y con ellos las referencias culturales, las búsquedas, las angustias y también los aciertos, hábilmente registrados en esos relatos: un pasaje de diarios íntimos o epístolas con destino de náufragos.



T.Smerling

La novia ¿Ella regresó por amor?


💙Se fue para el cuarto de servicio para tratar de descansar la mente pues esos demonios interiores estaban siempre alertando los silencios y tenían voz y formas inquietantes. En el sueño, vio a la mujer de las botitas blancas y sus ojos llenos de lágrimas.
No la conocía pero algo de ella le llegaba al corazón. Él le dijo:
-No debes querer a nadie que va a morir pronto.
-El tiempo nos quita muchas cosas y cuando más amamos más perdemos. Tenemos que renunciar para ser libres, morir para que otro tenga vida-le contestó ella como desdibujada por un velo.

Salvador se despertó bruscamente y con melancolía miró la hora. El mundo para él era gris y pronto llovería sobre su cuerpo. Lo sabía. Se hallaba a la intemperie.



De---La novia-¿Ella regresó por amor?
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¿La novela literaria o comercial?




Una de los propósitos de la literatura es entretener. Y la rama que más se ocupa de ese propósito es la que se conoce como literatura comercial o de entretenimiento. Hacen parte de ella una multitud de géneros y subgéneros entre los que encontramos los relatos policiales, el romance, la ciencia ficción, la fantasía, el terror...
La literatura general o clásica también entretiene, pero no es su objetivo más importante. Su propósito principal es retratar artísticamente la condición humana e indagar acerca de ella, en sus diferentes tiempos y espacios. Muchas veces sacrifica el entretenimiento en aras de explorar aspectos profundos del ser humano y de exponer una visión determinada del mismo y su sociedad, dando un placer más artístico e intelectual a sus lectores.
Este tipo de lecturas hoy en día no tiene su lugar, no es valorada como se merece por ser un género tal vez demasiado denso, profundo, "difícil de leer".
Tampoco se puede decir que la literatura de entretenimiento no indague sobre la condición humana ni la retrate artísticamente. Al tratar sobre seres humanos inevitablemente lo hace (incluso si narra historias sobre seres de otra especie, como en la fantasía o la ciencia ficción), pero en un grado mucho menor.
Yo siempre digo que los lectores han cambiado porque necesitan un libro que los entretenga en vez de hacerlos pensar y me parece perfecto. Atrás quedaron los grandes maestros como Borges, Kafka, Vargas Llosa, Albert Camus, Hermann Hesse, E. Hemingway, Graham Greene... y tantos otros escritores que dejaron huella.
 Lo bueno sería que cada uno tuviera su espacio... y sus lectores.

El señor Borges, de Epifanía U. de Robledo/Alejandro Vaccaro



"Un escritor sin gato
es como un ciego sin lazarillo"

Osvaldo Soriano


Epifanía Uveda de Robledo, Fanny,
empezó a trabajar en la casa de la familia Borges
durante la década de 1950.
Permaneció en esa labor durante más de treinta años,
hasta el mes de abril de 1986,
pocos meses después de que Borges
partiera con María Kodama hacia Europa,
estableciéndose finalmente en la ciudad de Ginebra,
donde murió.
Como resultado de esta convivencia
surge este libro cálido y conmovedor que,
con el meticuloso trabajo de Alejandro Vaccaro,
quien lleva más de una década investigando la vida de Borges,
da por resultado facetas de nostalgia,
felicidad y añoranza.



Beppo. Capítulo 2



"Fanny ha ordenado la casa y camina de un lado a otro.
Como en muchas otras ocasiones, demorará todavía un largo rato
en sentarse junto a mí,
y empezar a desbrozar la maleza para que los recuerdos fluyan nítidamente.
No hay prisa.
Stella, su hija,
es más elocuente y siempre trata de iniciar algún relato 
para que Fanny luego lo retome...
En la casa de un hombre ciego 
la presencia de un felino no puede resultar agradable;
ese excesivo movimiento desestabiliza a quien se maneja
en la constante oscuridad de la ceguera.


Al principio no le gustaba y cuando se fueron conociendo un poco más
y se hizo amigo de Pepo (nombre que le había puesto la hija de Fanny).
En Borges, todo, una vez más es literatura. 
Pepo no podía tener ningún significado para sus razones;
en cambio Beppo lo remitía inmediatamente a Lord Byron
y aún más al paje del Duque de Bomarzo:
"Beppo era el muchacho del leopardo,
vestido de azul, que se volvía a observarme,
sujeto al felino por una cadena..."
que su amigo Mujica Láinez había inmortalizado 
en su magnífica novela "Bomarzo".



Él se fue acostumbrando de a poco a la presencia del gato
y terminaron siendo muy muy compañeros.-dice Fanny.
Cuando el señor se sentaba el gato estaba a su lado
tirado a sus pies.
Precisamente había un cuadro en la librería "La Ciudad"
donde el señor está sentado en una silla 
y Beppo en el suelo junto a sus pies.
(Fanny ignora que esa fotografía de Jules Méndez Escurra
ha dado la vuelta al mundo
y se ha vendido en forma de póster por todos los rincones
culturales del planeta.)



Aunque la señora Leonor decía que a él le gustaban más los perros,
con Beppo se encariñó demasiado.
Cuando venían periodistas para hacerle alguna nota
o tomarle fotografías Borges les decía:
"No se sienten en el lugar de Beppo"


El gato era travieso
y en más de una oportunidad hubo que buscarlo dentro de los bolsos
de los visitantes, solía ocultarse como todos los felinos."





BEPPO

El gato blanco y célibe se mira
en la lúcida luna del espejo
y no puede saber que esa blancura
y esos ojos de oro que no ha visto
nunca en la casa son su propia imagen.
¿Quién le dirá que el otro que lo observa
es apenas un sueño del espejo?.
Me digo que esos gatos armoniosos,
el del cristal y el de caliente sangre,
son simulacros que concede el tiempo,
un arquetipo eterno. Así lo afirma,
sombra también, Plotino en las Ennéadas.
¿De qué Adán anterior al paraíso,
de qué divinidad indescifrable
somos los hombres un espejo roto?

J.L.Borges

Su tumba en Ginebra


Pilar de Valderrama-la musa de Antonio Machado





La profunda atracción que sentía Antonio Machado por la poetisa Pilar de Valderrama a la que el poeta llamaba Guiomar, nunca llegó a consumarse en una unión íntima. Lo que pudo ser un laberinto de pasiones se convirtió en una relación platónica, sin contacto físico ni material. Del amor que sentía Machado por la bella Guiomar nacieron doscientas cuarenta cartas, algunas de las cuales se perdieron durante la guerra civil. Pero muchas han llegado a nuestros días.

"Adiós, mi diosa, mi vida, mi gloria! ¡Aquí se queda tu poeta
con la ilusión... con la conciencia de que es una ilusión
el tenerte todavía a su lado.
¡Ay, ahora cuánto sufro! ¡Qué soledad tan grande!
¡Pero también qué momentos de suprema alegría
acabo de vivir! (...)
Ahora estoy solo, quiero llorar un poco,
de amor,
de gratitud, sino me rompería el corazón", escribió Antonio Machado.


Pilar de Valderrama, nacida en Madrid en 1892 y fallecida en la misma ciudad en 1979, fue una poetisa refinada que quedó ensombrecida por su relación epistolar con el autor de "Caminante no hay camino, se hace camino al andar". Aquel verso que inmortalizó años después Joan Manuel Serrat en su disco "Cantares".

Pilar de Valderrama era una mujer ultracatólica, poco dada a la aventura, aterrada por el sexo y casada con un marido infiel. Sumida en la soledad, buscó la ternura que rezumaba la poesía de Machado.



Los duendes de la casa dulce (Gratis)



La abuela recoge las ciruelas para hacer el dulce; entre perfumes de jazmines y recuerdos mira la luna por las noches y se siente novia en su propio mundo de palabras. Es artífice de la horas, dueña de su ayer y esclava de una mirada que todo lo sabe: la del abuelo Eduardo.

Duendes vuelan como mariposas en el contorno de los sueños para traer canciones y poesías, la voz de El PRINCIPITO y los valores que deben reinar en los corazones como huella del amor.

La casa es dulce porque juega entre rimas y canciones con la mermelada de la abuela Juana quien tiene paz en la sonrisa y una lágrima en el alma mientras la gata Camila busca a sus hijitos entre los campos de trigo tratando de escapar de los polluelos.

Es la vida en miniatura que ríe y emociona, que juega entre los encajes y los trastos atesorando fotos y alguna sonrisa con música para continuar dando giros de infante en el silencio de cada teja colonial.
El tiempo pasa en un suspiro...

LOS DUENDES DE LA CASA DULCE

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Diario de Gabriel G. Márquez




"Cuando me convertí en escritor profesional, el mayor problema que tuve fue mi horario. Al ser periodista, debía trabajar de noche. Cuando empecé a escribir full-time ya tenía cuarenta años y mi horario de trabajo era desde las nueve de la mañana hasta las dos de la tarde, cuando mis hijos volvían de la escuela.

Como estaba tan acostumbrado a trabajar duro, me sentía culpable por trabajar solamente a la mañana de modo que intenté trabajar a la tarde, pero descubrí que lo que hacía a la tarde tenía que ser rehecho a la mañana siguiente.

Así que decidí que trabajaría tan sólo desde las nueve hasta las dos y media y nada más.

De tarde tengo citas y entrevistas y cualquier otra cosa que se presente. Otro problema es que suelo trabajar en ambientes que son familiares y que ya han sido caldeados por mi trabajo. No puedo escribir en hoteles ni en habitaciones prestadas ni en máquinas prestadas."

Gabriel García Márquez

(Entrevista con Peter H. Stone, 1981)

Cartas a una extraña, de Mercedes Pinto Maldonado



A la muerte de su madre, Berta regresa a la casa familiar de la que se marchó huyendo de esa mujer oscura y controladora que convirtió su infancia en un infierno. Convencida de que su actual vida de éxito en Londres será escudo suficiente contra las trampas del pasado, decide explorar lo que alberga la vieja mansión y los restos de la vida de su madre, hasta que oculto en el desván encontrará un puñado de cartas que no solo pondrá al descubierto el último engaño familiar, sino que también le abrirá las puertas del amor y la sumergirá en una peligrosa trama que acabará por poner en riesgo su propia vida.
Nueva edición: La edición actual de Cartas a una extraña, publicada el 26 de julio de 2016, incluye revisión editorial.

Cartas a una extraña, de Mercedes Pinto Maldonado.

Return to Dresden, de María Ritter




María Ritter (4 años)
relata así el día que estuvo al borde
de la muerte:


"Corro hacia la puerta abierta del refugio.
¡Me estoy quemando!
Las medias se prenden fuego
rápidamente;
hay llamas de color naranja
y lloro
mientras enciendo una antorcha.


Mamá corre hacia mí,
se saca su abrigo
y me envuelve con él muy fuerte.
Las llamas se apagan.
Afuera, en la calle,
asoma la luz del día.
No sabemos dónde están mi abuela y mi tía
(murieron en el refugio)
Caminamos entre escombros y cuerpos,
humo, cenizas, caballos muertos.


No se ve mucho.
El asfalto está caliente y los zapatos se pegotean,
los dejamos.
Vamos por el parque.
Los árboles están carbonizados.
Está oscuro por varios días.
Me dicen que mis heridas están mejorando,
cuando pido wurst (comida)
me lo dan y me sonríen
diciéndome que estuve muy enferma."


Germany

Fragmento de "Return to Dresden".
2da Guerra Mundial


Memorias de Maria Ritter
a través de la historia alemana
de los años 1930 y 40.
En sus recuerdos, 
ella escucha voces de sus parientes
y al hablar sobre el pasado,
encuentra la forma humana
de curación y de reconciliación.

Vestida de terciopelos, con mangas amplias, doña Emma se sintió envuelta como en una brisa, por un murmullo de palabras. Dejó en el armario sus papeles de dibujo y bordado y revivió un poco el fuego antes de partir hacia la iglesia.

‒El auto está listo‒dijo Jeremías.

Cuánta era su tristeza los domingos por la tarde. Hundida en un extraño sopor, escuchaba el revuelo de las hojas. Por los tejados se deslizaban los gatos que buscaban el último rayo de sol. El viento, en la carretera, arrastraba nubes de polvo. En la llanura ladraba a veces algún perro vagabundo y las campanadas proseguían con su repique que se perdía en la soledad del campo.

💗💗
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Ediciones Renacer

Que su autora este orgullosa de su obra. Todo llega, muy lento pero llega y cuando eso pasa, debería ser el día mas feliz de nuestras vidas pero: los celos, la envidia, el dinero, acomodos y tantas cosas muchas veces, opacan las obras y a los artistas. Es una lucha permanente, quijotesca, todos los días. Como entiendo esto! Abrazo y fuerza!...

GRACIAS!!!

Banner de Stefi Cabello

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Siempre le angustió crecer, el tic tac del tiempo...

"El secreto de la serenidad es aceptar lo inevitable y aprender a caminar en medio de la tormenta."

Ella hablaba sentada a la orilla del crepúsculo sobre el amor de su vida, el hombre que la sostenía... mientras seguían pasando cosas.

La casa como un barco a la deriva era su refugio. El sol dibujaba las horas en el silencio de la calle y escribía un libro cuyas páginas eran bellos tulipanes. Parada en medio de la vida, una mujer que lo tenía todo para ser feliz, se quedó como una niña huérfana esperando la ternura, el abrigo, con un reloj detenido en las manos.

---De El silencioso grito de Manuela.

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GRACIAS VIVIANA RIVERO (escritora)

GRACIAS VIVIANA RIVERO (escritora)

No lo puedo creer. La prestigiosa escritora argentina VIVIANA RIVERO me ha dejado este mensaje. Un verdadero regalo de Navidad. Gracias Viviana.





Hola Lujan! Querida colega! Que lindo es escribir pero que difícil es este camino en sus comienzos. Yo golpee muchas puertas al comienzo de las editoriales grandes. Jamás me recibieron los libros nunca me los leyeron. Entonces decidí publicar con una editorial chiquita ( que me cobro muy caro!! Ya debes saber cono es esto) y esa ediciòn se vendió mucho, se agotó en pocos dias. Hicimos seis ediciones más y entonces recién allí las editoriales grandes que me habían dicho que no, me escribieron para que vaya con ellas.


Lujan sigue adelante lo que dicta tu corazón que nada detenga tus sueños. Y estate atenta a las oportunidades ...Dios siempre abre puertas.

Te mando un beso grande