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La novia ¿Ella regresó por amor?

💙Se fue para el cuarto de servicio para tratar de descansar la mente pues esos demonios interiores estaban siempre alertando los silencios y tenían voz y formas inquietantes. En el sueño, vio a la mujer de las botitas blancas y sus ojos llenos de lágrimas.

No la conocía pero algo de ella le llegaba al corazón. Él le dijo: -No debes querer a nadie que va a morir pronto.

-El tiempo nos quita muchas cosas y cuando más amamos más perdemos. Tenemos que renunciar para ser libres,morir para que otro tenga vida-le contestó ella como desdibujada por un velo.
Salvador se despertó bruscamente y con melancolía miró la hora. El mundo para él era gris y pronto llovería sobre su cuerpo. Lo sabía. Se hallaba a la intemperie.



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Entradas recientes

Buenas y Santas... Los hijos olvidados (Cap 4 La desaparición de Felicitas 1era parte)

4-LA DESAPARICIÓN DE FELICITAS
SANTA FE DE LA VERA CRUZ RAMILLETE DE HOJARASCA

Una noche, plagada de estrellas, Felicitas escuchó el sonido de una guitarra y eso le desató la nostalgia. Agazapada, desde lejos, vio unas manos ágiles que ejecutaban el instrumento. Las mismas que muchas veces había mirado domesticando el hierro. Allí, oculta entre las matas, se quedó hasta que el canto de los pájaros reemplazó el croar de las ranas.
Al otro día, fue a hablar con Antonio a las caballerizas. Había olor a orégano, a plantas de azafrán y mostaza. Él se levantó al verla llegar; estaba sentado sobre el tronco de un árbol centenario con la vista fija en el horizonte. A un lado, el instrumento. ‒Hola. ‒¿Cómo le va, niña? ¿Qué hace tan temprano por acá? ‒Ayer, desde la ventana de mi habitación, escuché cómo tocabas la guitarra. Te felicito. ‒Gracias, mi madre me enseñó… Ella falleció cuando yo era muy niño. Casi no recuerdo las notas musicales. ‒¿Tu madre se llamaba Cruz? ‒Así es… ‒Dime…‒dijo Felicitas con…

El Libro de los Recuerdos

La fantasía es como una campana que suena en las calles del yo interno, un edén que derrama fulgores, unos ojos que transforman...
Mi universo de hija única me obligaba a inventar otras realidades como pentagramas en el dorso de la mano. Era una necesidad vital de entonar otra música de pájaros para encontrar espacios nuevos y besar la libertad. No sabía que esa herramienta tan valiosa me iba a acompañar aunque tuviera una sola cuerda de guitarra. Podía ver la familia numerosa que no tenía, los abrazos de hermanos, la noche de día en una luna deshojada por mirada anhelante y las estrellas junto a las almas delicadamente infinitas.
Era yo, la novelera, como me decía mi madre, la que no veía la realidad porque le parecía demasiado frívola, vacía, insegura, aburrida...
-La vida no es eso, no es como tú la pintas.
PINTARLA... ¡Qué bonito!
Enlace⇓
El Libro de los Recuerdos

Buenas y Santas... Los hijos olvidados (Cap 3 Atilio 4ta parte)

Doña Emma ya no entendía nada. Vio a su hija mirar de costado, como escondiéndose, al hijo de don Simón o le parecía a ella. ‒¿Qué estás planeando? ‒¿Por qué? ‒A mí no me engañas. Esos ojos brillantes, esa mirada… ¡Vamos que soy tu madre y te conozco bien! ‒Nada, son cosas mías.
Felicitas no quería admitir que Raúl le resultaba un hombre apuesto y educado. Lo imaginó peor aquella noche. Él le enviaba cartas a través de Jeremías, ella le respondía a escondidas de la familia. ¿Quizá, se estaba enamorando? Atilio llegó al galope con su caballo percherón y encontró a doña Emma acomodando un baúl con trastos de cuando sus hijos eran niños.
‒Veo que la tierra está sufrida. La sequía es el verdadero riesgo; se ve que hace mucho que no llueve. ‒Como tres meses después de una inundación que casi se lleva toda la cosecha‒contestó doña Emma‒. Tú sabes que yo lo que sé del campo me lo cuenta Gabino, el administrador. Los papeles se los pides a él. ‒Los chacareros somos tercos como mulas y si en un año el …

Paciencia

Para tanta realidad que nos aprieta, la orilla es el destino. Seguir alguna huella porque estos dos mundos son como sombras desangradas.
Ojos limpios, nubes, distancias... La PAZ está del otro lado.
Acá... ya no se evaporan las lágrimas, el escribiente derrocha su poder y el pan de la tierra desaparece entre las cosas olvidadas.
Paciencia... dicen muchos, pero las nubes negras amenazan con sus rostros repetidos. Calla la lucha agobiada por el cansancio y la tardanza.
Por las calles, los pájaros que anidan en el alma son la única vida que nos encuentra cantando para sobrevivir.
L.Fraix

Buenas y Santas... Los hijos olvidados (Cap 3 Atilio 3era parte)

Antonio no sabía qué responder ante el acoso de Remedios, quien no se daba cuenta de que él no estaba interesado en ella. ‒Fui a hablar con Bernardino porque mañana va a venir el camión jaula y necesito saber cuántos novillos va a vender. ‒¡No mientas! ‒Digo la verdad, señorita, y disculpe pero tengo cosas que hacer‒contestó Antonio con timidez. ‒¡Ven acá!‒gritó Remedios cuando Antonio ya se había esfumado entre los fardos apilados para las vacas y caballos‒. ¡Egoísta!‒dijo por lo bajo.



Sentada a la mesa, la niña Felicitas se hallaba escribiendo. Miró a la criada que venía del patio embrutecida por las palabras de Antonio. Cerró el cuaderno. Sobre ellos puso un pañuelo que llevaba atado a la muñeca y se dedicó a limpiar la pluma. ‒¿De qué huyes? ‒No estoy escapando. Es Antonio que me esquiva todo el tiempo. ‒Ya te lo dije, Remedios. Del capataz se dice que ama a otra mujer. Bernardino me lo dio a entender, pero como es un caballero no me quiso contar quién era la dama misteriosa. ‒Niña, no me …

Poema para un otoño

A veces el todo es una simple palabra, un gesto, una mirada... hasta un silencio basta.


Tenía un libro a mi lado como siempre y los años quedaban lejos, del otro lado, no podía acariciarlos... El otoño me atrapaba con su espejo, abrazando un sueño en el dorso de mi mano. Las primeras hojas iban dibujando mi alma en un beso que me devolvía páginas desiertas de historias no inventadas para crear un mar de auroras en los rieles de la vida.
L.Fraix


Buenas y Santas..., por Gerardo Molina (reseña completa)

Como diría el insigne escritor cordobés Juan Filloy: “Ante tanta ineptitud desarrapada…”, reconforta encontrar obras que unen a la genialidad de la creación el cuidado y respeto por el idioma, sin menoscabo del estilo personal y los temas abordados, como esta novela de Luján Fraix, quien ocupa un lugar de honor en la novelística hispanoamericana.
La acción transcurre en un establecimiento rural de la pampa argentina Estancia la Candelaria, entre 1910-1930, en torno de una familia atada a prejuicios ancestrales, de rígidas costumbres, con la omnipotente autoridad de doña Emma, la dueña de la estancia: se hará lo que yo decida como siempre. Allí crecía Felicitas, su hija menor como una flor frágil, maravillosa y única, inmersa en un monte de espinos, con el vivo recuerdo de sus abuelos y apenas algún afecto inexplicable. Desde el comienzo, el apego a la tierra, como los árboles que hunden sus raíces, aparece marcando el destino aún incierto de aquella gente: Yo soy hijo de la tierra y vol…

Buenas y Santas... Los hijos olvidados (Cap 3 Atilio 2da parte)

Felicitas se despertó a mediodía. Remedios había entrado a la habitación para ver si se había levantado porque estaba preocupada. Jeremías apareció, silenciosamente, con una taza de té y un montón de cartas sobre una bandeja antigua china de Sèvres. Remedios descorrió las cortinas de raso color lavanda, forradas en lino blanco, que colgaban del ventanal. ‒¿Qué hora es?‒preguntó Felicitas. ‒La una. ‒¡Qué tarde! Por el pasillo, el criado se encontró, de repente, con el capataz que le preguntó por Felicitas. Se lo notaba angustiado, visiblemente pálido. “Qué hace aquí Antonio”, pensó Jeremías.
Felicitas, mientras tanto, comenzó a abrir las cartas. Contenían las cosas de costumbre que tanto entusiasmaban a doña Emma: tarjetas, invitaciones a tertulias, programas de conciertos, notas corteses de algunos amigos de Bernardino y una misiva que parecía aterciopelada de Raúl, el hijo de don Simón. La abrió y comenzó a leerla… Su cara dibujaba una sonrisa. Desde la puerta, entre las sombras, detrás de…

Buenas y Santas...Los hijos olvidados (Cap 3 Atilio 1era parte)

3-ATILIO
“A la ausencia no hay quien se acostumbre otro sol no es tu sol aunque te alumbre y la nostalgia es una pesadilla.”

Mario Benedetti






SANTA FE DE LA VERA CRUZ EL COLOR DE LA SANGRE


Pasaron los meses y Atilio volvió del servicio militar. Doña Emma no lo sabía todavía. Ella se hallaba en el comedor con sus labores. Se oyeron unos golpes en la puerta y entró el negro Jeremías para recordarle que era la hora de vestirse para la cena. Emma se levantó y miró la calle de tierra; el sol que se estaba escondiendo le daba un aire melancólico a la estancia. Había teñido de un color escarlata la fachada del galpón de las herramientas. Por una inexplicable razón pensó en Atilio, realmente lo extrañaba mucho. El firmamento parecía una gran bóveda que sabía demasiado sobre las alegrías y penas de sus hijos a quienes, desde el infinito, abrigaba… Pensó en la ardiente vida de Atilio, tan perspicaz y aventurero. No podía imaginarlo obedeciendo órdenes de generales y de coroneles. ‒Su madre está en el com…

GRACIAS VIVIANA RIVERO (escritora)

GRACIAS VIVIANA RIVERO (escritora)

No lo puedo creer. La prestigiosa escritora argentina VIVIANA RIVERO me ha dejado este mensaje. Un verdadero regalo de Navidad. Gracias Viviana.





Hola Lujan! Querida colega! Que lindo es escribir pero que difícil es este camino en sus comienzos. Yo golpee muchas puertas al comienzo de las editoriales grandes. Jamás me recibieron los libros nunca me los leyeron. Entonces decidí publicar con una editorial chiquita ( que me cobro muy caro!! Ya debes saber cono es esto) y esa ediciòn se vendió mucho, se agotó en pocos dias. Hicimos seis ediciones más y entonces recién allí las editoriales grandes que me habían dicho que no, me escribieron para que vaya con ellas.


Lujan sigue adelante lo que dicta tu corazón que nada detenga tus sueños. Y estate atenta a las oportunidades ...Dios siempre abre puertas.

Te mando un beso grande



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Origen del saludo: Buenas y santas...

🌻Antiguamente, y aún se continúa haciendo en algunas zonas rurales, se saludaba desde lejos "¡Ave María purísima!", a lo que otra persona -esté visible o no para el que llamaba- debía responder "Sin pecado concebida" para identificar si el interlocutor era o no cristiano. De la evolución de ambas expresiones surgió un saludo bastante común en parte de Sudamérica (Argentina y Colombia) tanto urbana como rural: "¡Buenas y Santas!" confluencia tal vez de la expresión "dar el Santo" De allí surgió el título de mi novela Buenas y Santas... aunque podría también interpretarse de varios modos por el argumento. "No sólo hay que ser bueno, sino también parecerlo" ---- Buenas y Santas...-Los hijos olvidados. Amazon España. http://amzn.eu/csFSOv3 Amazon Estados Unidos http://a.co/68bSdR2 Amazon México. http://a.co/gTTqYCr

El Libro de los Recuerdos

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Los hijos de Enoc, de Marta Abelló

UNA PROFECÍA, UN ÉPICO VIAJE, UN LIBRO LEGENDARIO

Y UN DESTINO PARA LA HUMANIDAD



La épica búsqueda del legendario Libro de Thoth llevará a una joven curandera húngara, un astrónomo persa y al papa Silvestre II a unir sus fuerzas para combatir la llegada del fin del mundo al inicio del año 1000. 



Porque según dice el Apocalipsis:


“Cuando se cumplan los mil años, Satanás será soltado de su prisión y saldrá para engañar a las naciones que están sobre los cuatro puntos cardinales de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de congregarlos para la batalla.”



Un gran viaje que te llevará de la Hungría medieval a Persia hasta llegar a El Cairo, donde se decidirá el destino de los protagonistas y de toda la humanidad.


La magia, la ciencia, la religión, los enigmas del cielo y la aventura, se unen en un año de oscuras profecías para desentrañar los secretos que se ocultan en el país de las pirámides.


Próximamente por Editorial Planeta.
Está en preventa en este enlace:

Los hijos de Enoc




primeros capítulos en est…

La resurrección de la rosa, de Rubén Darío

Amiga Pasajera: voy a contarte un cuento.

Un hombre tenía una rosa, era una rosa que le había brotado del corazón. ¡Imagínese usted si la vería como un tesoro, si la cuidaría con afecto, si sería para él adorable y valiosa la tierna y querida flor! ¡Prodigios de Dios!. La rosa era también un pájaro, parlaba dulcemente y su perfume era inefable y conmovedor como si fuera la emanación mágica y dulce de una estrella que tuviera aroma.
Un día, el ángel Azrael pasó por la casa del hombre feliz y fijó sus pupilas en la flor. La pobrecita tembló y comenzó a padecer y a estar triste, porque el ángel Azrael era el pálido e implacable mensajero de la muerte. La flor desfalleciente, ya casi sin aliento y sin vida, llenó de angustia al que en ella miraba su dicha. El hombre se volvió hacia el buen Dios y le dijo:
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-Azra…

Mi querida Irène, de Clara Fuertes

De la autora de las inolvidables novelas históricas: Agua de Limón y El gran dragón negro Mi querida Irène es una novela que habla de la memoria de las mujeres.
Habla del amor.
Y cuenta lo más triste, el último adiós. Es un viaje al pasado, a la Segunda Guerra Mundial, a Francia, al corazón de la escritora Irène Némirovsky.
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A ella, a Irène Némirovsky. Lleva el cabello desordenado en un moño bajo mal hecho; sus manos están manchadas de tinta, su ropa también. Entre los brazos sujeta un cuaderno escrito con letra minúscula que cuen…

Pueto soledad. La guerra de Malvinas-1982-

ÚLTIMO COMBATE

Volver a ese juego infinito,
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Arrojar las huellas en algún espejo roto
tras esconder la sombra.
Llevar el misterio como pretexto
para descorrer la inocencia,
sostenida por el asombro de un verso
que ilumina
cuando la vida calla...

L.Fraix.



PUERTO SOLEDAD. La guerra de Malvinas-1982-
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La novia. ¿Ella regresó por amor?

La mujer del velo no quería cargar con la culpa de los mediocres y de los tibios, no podía ser cómplice ni testigo pero arrastraba, pesadamente, palabras dulces, ridículas, que evocaban antiguos veranos, risas y encuentros de amor.

Su casa estaba cerrada y allí se multiplicaban los patios, las sombras de negro, las voces de sus padres y los ecos. Los gatos la miraban como la madre que era para acariciar sus patas despeinadas en su regazo.  Eso era todo.
Ella pensaba que los días se habían llevado, muy lejos y sin dejar huella, los restos de su vida: una fiesta de boda que apenas había comenzado a celebrarse.
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‒Veo que la tierra está sufrida. La sequía es el verdadero riesgo; se ve que hace mucho que no llueve. ‒Como tres meses después de una inundación que casi se lleva toda la cosecha‒contestó doña Emma‒. Tú sabes que yo lo que sé del campo me lo cuenta Gabino, el administrador. Los papeles se los pides a él. ‒Los chacareros somos tercos como mulas y si en un año el …