Los gatos del campanario. No te duermas...


¿Puede una mujer quedarse toda una vida sola por haber sido abandonada frente al altar?



El tiempo maneja los hilos...

Los años arrastran secuelas imborrables y el amor se puede transformar en un sentimiento poblado de fantasmas, que se agolpan como soldados ciegos y torpes en el entorno de su mundo estéril.

La brisa trae un suave aroma de lilas y LA NOVIA  arrastra sus encajes debajo de la ventana donde duerme aquel hombre que amó.

¿Por qué regresa cada noche?
La huella es una señal... pero no hay nadie que pueda interpretarla. Son todos necios.

¿Existe la venganza para un corazón que quiere demasiado?



Los gatos del campanario.
No te duermas...

Hellen, escribe...

 


Hellen, una dama de blanco, también lloraba por los caídos y por los despojados y despreciaba a los que mancharon las banderas por causas diversas. No le importaba quién tenía la razón porque quería vivir en paz con sus hijos. Rezaba apretadamente sus oraciones para que pronto terminara esa contienda que disfrazaba con máscaras el infinito escalando el viento. Pensaba en Facundo y su suerte; lo quería de regreso para oír su voz en medio de ese olor a isla ultrajada que la partía en dos.
Hellen Pusset era una víctima más de la desprotección de una guerra sin fin porque, aunque se fueran ya cansados de tanto pelear sin tregua, la batalla seguiría martillando hasta sangrar el corazón asustado. Uno de sus hijos se tapaba los oídos y lloraba, otro quería salir a hacer muñecos con la nieve. Eran niños inocentes y expuestos a la barbarie humana que, sin contemplaciones, les quitaba la infancia.
Ella imaginaba a Facundo hablando así…
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Amo a Hellen a través de mil dolores; aspiro a vivir dichoso al lado de ella. La senda es áspera, pero la suaviza la esperanza de que llegará a su término y el momento me devolverá sobradamente en alegría por todas las penas. La fe en el futuro mantiene vivos los pasos de este presente, pero nada es fácil. Todo llega y todo pasa…
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Hellen, escribe...
Guerra de Malvinas.
-1982-

La última mujer

 

El sol se desnudaba en un baño transparente frente a las mejillas de la niña de cuentos, con un par de alas, con las lágrimas suspendidas en el surco terrenal... Dios y el destino le habían quitado lo que más quería, pero en ese vértigo sin freno ni límite, la había bendecido y no estaba dispuesta a perder de nuevo.
La carga pesada se transformaba en plegaria cuando Rebeca veía a Amelie sonreír, crecer con rapidez y jugar como cualquier niña de su edad. Dibujaba estrellas fugaces en sus cristalinos ojos para decir que se había salvado en brazos de su verdadera madre porque ella, con su acto de generosidad, le había dado la oportunidad de vivir.

Violet acomodó las tazas en el mantel bordado por Sarah cuando era joven.
‒¡Amelie, ven a tomar la merienda!
‒Sí, mamá ‒dijo por primera vez y Rebeca reconoció la dimensión del amor.

La última mujer.
-1912-
Un naufragio.
El baúl de perlas.

Maude Fealy (1883-1971)

 


Maude Fealy fue una actriz teatral y cinematográfica estadounidense.
Su verdadero nombre era Maude Mary Hawk y nació en Memphis Tennessee.
Actuó por primera vez en el cine mudo en 1911, rodando entonces dieciocho film hasta 1917. Desde ese entonces, ya no trabajó más para el cine. Pasaron catorce años.

A los cincuenta años de edad volvió a interpretar papeles de reparto, incluyendo una actuación en "Los diez mandamientos". En los últimos años de carrera escribió y actuó en espectáculos, programas y conferencias para escuelas y organizaciones sociales.

En Denver se casó en secreto con Hugo Sherwin, pero se divorció en 1909. Poco después se volvió a casar con el actor James P. Durkin de quien se separó en 1917.
Posteriormente, Fealy tuvo una relación amorosa de corta duración con la actriz Eva de Gallienne.
Más tarde, se casó otra vez... en esta oportunidad con James Cort y se divorció en 1923.

Falleció en 1971 a los 88 años y fue sepultada en el cementerio de Hollywood Forever.

Fealy tuvo algún éxito comercial como autora e intérprete. Escribió "The Red Cap" en colaboración con Grant Stewart, dramaturgo e intérprete neoyorquino, y la obra se representó en el National Theatre de Chicago en agosto de 1928. Otras obras escritas por Fealy son "At Midnight" y "The Promise", ésta en colaboración con Alice Gerstenberg.

A lo largo de su carrera Fealy enseñó interpretación en muchas ciudades en las que vivió, como Grand Rapids (Michigan) ; Burbank (California) y Denver, Colorado. Así, abrió centros como el Maude Fealy Studio of Speech, la Fealy School of Stage and Screen Acting, y la Fealy School of Dramatic Expression.

Serie--Guerra de Malvinas



 Guerra de Malvinas (Serie de 1 libros)
Edición para Kindle

PUERTO soledad y Hellen, escribe... son parte, en amazon, de la serie Guerra de Malvinas. Tienen en común el tema, pero se pueden leer separados. Son dos ficciones con pasajes reales de la guerra. La segunda trata sobre un amor platónico de un soldado con una iglesita. (caso real) Desde ya gracias por todas las valoraciones positivas que tuvo la primera. Nunca lo pensé. Es un tema crudo, pero está contado con sentimientos y poesía.

Agosto

1
COM

 

Agosto.

Ya no queremos más frío y se siente en el aire que algo está por cambiar. Es el renacimiento de la vida, de las cosas cercanas, de algún proyecto, de las metas a corto plazo...

Es esa búsqueda del asombro que nos moviliza al menos por un rato para ser lo que somos y más. Debemos buscar el sendero, la ruta, nuestro camino, aunque sea lleno de dificultades porque ahí está el secreto.

Lo que cuesta mucho es lo que vale.

Yo nunca fui de quedarme porque siento que la vida se va y que el tiempo corre delante, dejándome sin aliento. Entonces, me arrebata la ansiedad de llegar... ¿Dónde?

A los sueños. En ese lugar hallaré la paz, estoy segura, y entonces ya podré apagar las farolas. Aunque, tal vez, encienda una vela para no quedarme dormida.

Gracias por estar.
Feliz Agosto!!!
Hasta el próximo mes de septiembre.

Tasha Tudor (1915-2008)

 

Tasha Tudor dedicó su vida a ilustrar libros de cuentos con los que han soñado novias y generaciones de niños Pumpkin Moonshine, Mamma Oca, The secret garden... hasta llegar a cien libros.

Ella decía que había nacido en el siglo equivocado y que era la reencarnación de una dama de la época victoriana. Su  mundo era la belleza y el amor por las cosas sencillas.
A pesar del éxito que tuvo con sus dibujos, continuó viviendo sola en la cabaña rodeada de su jardín. También creo una caseta de muñecas para sus hijos que se conserva en el museo.

Ella representa la vida hogareña, el amor por las cosas simples, la autenticidad de una persona humilde.

Tasha pasó gran parte de su vida en una granja en Vermont, rodeada de animales domésticos y de muchísimo verde. En los últimos años se dedicó solamente a cuidar el jardín.
Fue una mujer única excepcional que amó la naturaleza, un ejemplo a seguir, un modelo... Sus ilustraciones son propias de una vida de ensueño, de su alma de niña-grande y de la verdadera sabiduría.

La familia de Tasha se enorgullece de compartir sus historias con una colección de elementos finos que incluye grabados, muebles, delantales, mantas, muñecos... Todo creado en un lugar de maravilla natural donde los animales domésticos se les habla como a la gente, incluso las muñecas tienen una vida encantada que le es propia.




Tasha Tudor (1915-2008)

Había una vez... Tasha fue una ilustradora infantil que vivió una vida de cuentos.

Desarrolló un estilo de vida consagrada a la historia de un s. XIX -sembraba, hilaba, tejía, recogía huevos, ordeñaba cabras, dibujaba, leía, soñaba con un edén y para eso lo inventaba...-, puso tanto amor cultivando ese paraíso que coloreaba su día a día como en sus asombrosas acuarelas; vistió faldas largas con delantales, sweaters tejidos por ella, pañuelos en el pelo... La hechicera del jardín, la mujer que puso desafiar al tiempo y caminar sus propios pasos sin rendir cuentas, hacer lo que más le gustaba sin mirar al lado y rendirse ante la magia de la naturaleza, de los animales y de sus amores.

La liberación del alma

 


−Es que la madre es todo para un niño: la protección, el amparo, el beso, la caricia, el sostén… Crecer con un padre no fue lo mismo. Nunca lo es cuando el vínculo materno es muy grande. Lo pudimos sobrellevar, pero no aceptarlo. La muerte es la negación de la vida y nos costó mucho acostumbrarnos a su ausencia, al silencio, a no ver su sonrisa ni a escuchar su voz. El entorno no ayudaba porque la soledad era extrema. Si hubiéramos vivido en otro sitio, la cercanía de la gente y de los conocidos nos hubiera dado una tregua al dolor, pero Hanworth se parece a la nada misma y se instala hondamente en el corazón. Hasta las enfermedades parecen atacar con más fuerza y nos obligan a sentirnos más desvalidos y ancianos.(fragmento)

La Liberación
Hermanas Brontë

Le preocupaba la apariencia de todas las cosas... (Rosa Montero)

 

Porque vivía al límite, porque soñaba con una patria libre... Quería caminar delante de sus propios pasos para llegar primero y luchaba contra los molinos de viento cuando querían doblegarla. 

Era mujer, mi bisabuela Melanie.

Una mujer auténtica que sabía lo que quería y que no necesitaba pedirle permiso a nadie para viajar a Francia, para casarse de nuevo, para amar a un francés que no hablaba castellano.

Y...

Valoraba lo simple de la existencia; era humilde y querida por todo su pueblo, rezaba, y en esas oraciones iban las tantas preguntas sin respuestas, los caprichos de los otros, el llorar a gritos para decir lo que sentía...

Inmensa como pocas, hacedora de esperanzas en medio de la oscuridad. Te quedaste para siempre en el alma de quienes te amaron para hablar de ti.

Por eso y por muchas cosas más, viajas a través del tiempo en este libro:

La abuela francesa
De Suiza a América
-1865-

Hellen, escribe...

 


Novela basada en hechos reales.

EL AMOR EN LA GUERRA.
¿Y después?
DOS MUJERES, UN DESTINO.
Hellen era muy blanca y de ojos profundamente azules como el mar en algunas regiones idílicas, era un sueño en medio de la tempestad, un huracán de abrigo para tanto dolor y la pócima necesaria para soportar un día más. Tenía el pelo canoso a pesar de su juventud. Eso la hacía única a la mirada de cualquiera. Era el personaje de una novela bien escrita y el soplo de aire que les hacía un guiño a esa pesadilla en la que, por un capricho del destino, se hallaban inmersos.
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Hellen, sin quererlo, también combatía y parecía no sentir temores. Los niños, sus hijos, tenían las mejillas rojas; eran patagónicos porque salían sin ropa con temperaturas bajo cero. Estaban curtidos por ese frío que ya no los hería. Es que no conocían otra cosa.
−Lindos los pingüinitos –dijeron los soldados entre risas al verlos tan alegres y despreocupados. Eran niños, sólo niños, que no reparaban en la historia y sus mandatos, ni en las balas y misiles. Tal vez, estaban jugando con esa verdad que no alcanzaba a rozarlos porque la inocencia no se da cuenta del peligro.
Hellen Pusset no sabía español y Facundo tampoco podía hablar inglés, pero algo los acercaba y le murmuraba frases al oído, eran esas mariposas que recorren el cuerpo cuando tiembla ante la emoción. Algunos decían que estaba prohibido hablar, por lo tanto el silencio lo explicaba todo, o quizá unos ojos oceánicos que podían ver más allá.



HELLEN, escribe...
Guerra de Malvinas.
-1982-

Libros gratis para descargar desde Amazon--Hoy "Hellen, escribe..."

 





Por si a alguien le interesa descargar algún libro gratis de los míos, les cuento que todos los días, por amazon, hay uno diferente.

Por eso ayer les comenté de TU SILLÓN VACÍO.

Hoy está HELLEN, escribe...

Gracias a todos los lectores que lo están llevando para leer.

Entiendo que muchos lo descargan y después no  lo leen porque tienen demasiados o les gustan otros. Así me ha pasado cuando participaba en el Premio Literario de Amazon.

Desde ya agradezco  la generosidad y el minuto que se toman para  dejarme una valoración. Para mí es todo, muy importante.

Cariños grandes.

Tu sillón vacío. (Cap 3. Hipólito, escribe... 1era parte)

 


3-HIPÓLITO, ESCRIBE…

  

Las tropas francesas de Napoleón habían invadido España. Colocaron en el trono a José Bonaparte y alojaron en un castillo de Francia a Fernando VII, monarca reconocido por el pueblo español. Después de dos años de abnegada resistencia,  España, que había sido casi totalmente ocupada, parecía vencida. Su gobierno, la Junta Central de Sevilla, había caído. En Cádiz, única ciudad libre, se había instalado a principios de 1810 un Consejo de Regencia que pretendía gobernar sin fuerzas ni recursos, ni derechos, sobre España y América. La hora de los patriotas había llegado.

 

…Cuando el día le pone una vincha rosa a la alborada, el chasqui, como un fantasma, va saliendo de la noche. Galopa hundiéndose en el desierto verde de la pampa o en la montaña enorme, bermeja. Se cuelga de las cumbres con el azul de los cerros en hombros y cruza la llanada con el incendio del sol en la cabeza…

                                                                      Carlos Villafuerte

 

‒¿Cuántas cartas llegaron ya? −dijo con gesto cansino la criada Tadea.

‒¡Calla! ‒respondió Dolores y su mirada de complicidad. Ella iba guardando todas las misivas que traían los chasquis para Camila. Las ocultaba. En un primer momento pensó en romperlas pero ahora se las llevaba al cuarto y se reía de los poemas de amor que le enviaba a su hermana un tal Hipólito Sarratea, de un pueblo llamado Arribeños. Dolores estaba celosa. Doña Asunción no sabía nada y menos don Pedro.

‒¿Por qué no cuentan así nos reímos todos juntos? ‒exclamó Camila quien venía bajando las escaleras con una peineta española de carey en las manos. Iba a acompañar a doña Asunción a la misa de las seis.

‒Tadea me alcanzas la mantilla que dejé en la habitación por favor. Y… ¡Trae el abanico y el misal! ‒le gritó a la negra criada que subía los escalones con lentitud ya que le dolía la rodilla‒. ¿Tú de qué te ríes todo el tiempo?

‒De ti ‒respondió Dolores con un gesto divertido-. ¿Quién es un tal Hipólito Sarratea?

‒¡Qué!

‒Vamos, hermanita, escondes hombres por ahí. ¿Dónde los ocultas? ¿En el confesionario? ¿Acaso se trata del nuevo sacristán?

‒¡Deja de burlarte! ‒respondió Camila con timidez‒. No lo voy a contar todavía, ya lo sabrán en su momento.

‒Te advierto que si estás enamorada, papá lo va a correr como hace con todos los candidatos de nosotras que a él no le gustan.

‒¿Y por qué a Celestino lo aceptó?

‒Porque Consolación lo amenazó con escaparse con él una noche de luna llena cuando los hombres lobo trepan las azoteas para violar a señoritas finas.

‒Yo no tengo sentido del humor, déjame en paz.

 Afuera, las estaba esperando Benito para llevarlas a la iglesia.

En la acera de enfrente y con el sombrero en la mano y una camisa con cuello palomita y pañuelo de seda, se acercaba Asencio Ugarte que venía a hacer su visita médica habitual.

‒La señora salió, fue a misa ‒le comunicó Tadea entrecerrando los ojos.

‒¡Qué lástima!


‒Ya que está acá… ¿Por qué no le da una miradita a la abuela Blanca?

‒¿Abuela? ‒respondió desconcertado Ugarte que no sabía de su existencia.

‒Sí, vive en una especie de desván del otro lado del patio. Es muy anciana y nadie la va a ver. Sólo yo le doy algunas medicinas caseras.

***

Tu sillón vacío
La Revolución de Mayo
-1810-

Si desean adquirir esta novela pueden hacerlo a través de amazon en todas sus tiendas.
Por book Depository desde cualquier país.
En Mercado Libre Argentina, pero está a  precio internacional. No sé si permiten entrar libros al país. El librero los tiene, pero no estoy segura de cómo se maneja.
Abrazos!!!