martes, 17 de julio de 2012

Maestros


EL ARTE ANTIGUO Y MEDIEVAL


Ptolomeo XIII-de célebre dinastía- tras declararse enemigo de Julio Cesar fue destruido y reemplazado por su hermana. El tiempo se encargó de llevar la rigidez propia de los vasallos y homicidas; ella, diosa y fascinante, recorrió los perfiles de sus juegos con códigos exactos. Creyó en su inmortalidad como en un juego que todo lo dictaminaba y se burló de la reina Nefertiti y de su adoración a Amón (Dios-Sol). Escuchó a los guerreros del Asia Menor avanzar con sus caballos y armas de hierro, pero ella sólo vigiló su pintura de esclava de su clase.

Nefertiti

Cleopatra se casó con un héroe romano, hombre de batallas que vestía túnica de lino de anchas mangas con orlas teñidas. En los días de mayor solemnidad, se mostraban al pueblo en medio de su más brillante pompa. Los escribas conocían los secretos de los hemisferios y eran acompañados por súbditos armados con látigos y azotes.


Mientras el carpintero serruchaba las tablas y el marmolero pulía los cofres con utensilios del Neolítico, los reyes entraron en conflicto con Octavio Augusto en el combate de Accio. Los romanos invadieron territorios y sintieron la reverberación de la sangre que les brotaba como un manantial. La reina comenzó a aprender de memoria su defensa ante Osiris y el Supremo Tribunal...


Los esposos decidieron poner fin a la tortura del destierro; se amaban y prepararon su descanso eterno. Vieron, de lejos, el látigo de las tres correhuelas y el cayado del pastor: insignias del poder real en la parte superior de los sarcófagos.

¿Cleopatra se suicidó mordida por una serpiente venenosa?


Nadie sabía en aquellas épocas de las leyendas en las aguas del Nilo y que los ojos felinos pintados con antimonio quedarían grabados en la memoria a manera de seducción atemporal. La belleza en todas sus formas, el poder de la pasión por sus creencias y costumbres, la personalidad arrolladora de una mujer inmortal. Cleopatra imaginada con todos los rostros pero con el mismo misterio, tan ardiente como pasional, entregada a la conquista y al cuerpo como obsequio.
Continuará

Elizabeth Taylor

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Luján Fraix
Ensayo sobre Historia del Arte
2009

sábado, 7 de julio de 2012

Maestros

EL ARTE ANTIGUO Y MEDIEVAL


En la historia, Egipto ocupa un lugar destacadísimo. Su suelo ha sido cuna de las civilizaciones más antiguas del mundo.

Aquellos pueblos creían en la existencia de una vida después de la muerte, por ello construían sus tumbas y monumentos. Los rasgos de las figuras se mostraban desde el ángulo más interesante o de la luz más característica, poco parecidas al modelo original. Los ojos y el torso de las personas se retrataban de frente mientras que el resto del rostro y las piernas aparecían de perfil. Las líneas nítidas y las formas perfectas del arte egipcio, carentes de detalles, influyeron en el desarrollo de los artistas griegos.


Las pirámides orientadas hacia los puntos cardinales parecían laberintos de cámaras y galerías ricamente adornadas con pinturas y obras.

Ellos sabían cómo desorientar la codicia de los bandidos y de los ladrones para proteger y honrar los restos de los faraones, el sueño inmortal y la manera de demostrar fidelidad a sus convicciones.

En el Valle de los Reyes fue hallada, casi intacta, la tumba de Tutankamón. El arqueólogo Howard Carter realizó una expedición en 1922 que le costó la vida a muchos de sus seguidores y por ello la maldición del rey fue creciendo con los años.

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Las puertas estaban selladas, bloqueadas por el yeso de las piedras; el aire era caliente y el reducto brillaba por la luz del oro que quemaba los ojos. Allí, entre el polvo y el último escalón, estaba el sarcófago dorado. Traía consigo el destierro de los antecesores, el galope de los caballos y el rechinar de las armas.

El sarcófago estaba abierto. Alguien caminaba por los pasillos oscuros...

Aquel mundo mágico era artífice de su propia historia tan auténtica e inigualable, sin cuestionamientos, porque se valoraba con la sola presencia, se revelaba en los jeroglíficos y en las almas que circundaban los templos de Luksor y de Karmac.


La vida en cada episodio y la muerte carente de expresividad frente a los bajo relieves en conversación con su genio creador. Ya la reina Nefertiti no podía eludir las inevitables miradas porque estaba viva en exceso a raíz de su todopoderosa dinastía.

¿Los egipcios lloraban a sus muertos?

Secretas fórmulas y desarrolladas simetrías alcanzaban la cima de un mundo diferente y único a través del sistema de escritura "hierática" con trazos simplificados.

La imperfección los obligaba a crear para modificar la existencia y poder salir de un círculo estrecho, sin líderes y virtuosos. Las órdenes de los dioses superaban las tradiciones y la perplejidad de la pasión para llegar a ser exactamente opuestos en el asombroso mundo de las rivalidades.


Egipto: inmenso oasis enclavado en el ángulo nordeste del continente africano, valle de ciencias y de colosos..., se entregaba a la oración y a las fiestas en reconocimiento de las divinidades.
Continuará.


Luján Fraix 
Ensayo sobre Historia del Arte
2009