Mostrando entradas con la etiqueta LICIA-Hermana mía---Luján Fraix. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta LICIA-Hermana mía---Luján Fraix. Mostrar todas las entradas

“La esperanza está en los sueños, en la imaginación y en el coraje de quienes se atreven a hacerlos realidad", Jonas E. Salk

1
COM

 


Infinitas gracias a los lectores que eligieron mis libros este mes.
**Licia (tapa dura)
**Buenas y Santas (ebook y tapa blanda)
**La Liberación (ebook)
**Azul de lluvia (ebook)
**Aluen (ebook y tapa blanda)

Los libros que envié a la Feria del Libro de Buenos 2024 de La última mujer me confirmaron que se agotaron.
Gracias a todos

Licia. Hermana mía.

3
COM

 

Gracias Estados Unidos por comprar mi libro "Licia" en tapa dura.
¡Qué honor!
Es asombroso pensar que alguien se gaste un dinero para tener un libro en su biblioteca o para hacer un regalo. Es permanencia, sin duda. 
No se imaginan la dicha que siento.

Investigar aún más la vida de María Antonieta fue un placer enorme, yo no lo llamo trabajo, yo no cobro por mis libros. Es demasiado el placer de escribir que me parece raro cobrar. El dinero queda en la plataforma de Amazon, igual si quisiera cobrar es muy complicado desde Argentina. 
Todo absolutamente todo es más de lo que soñé cuando era niña. Bienvenido sea...

Gracias por acompañarme en esta aventura apasionante y en esta recorrida por la historia de todos los tiempos, tomada siempre con objetividad, como realmente fueron los hechos, y con mi ficción que suma a toda esa verdad que es parte de nosotros.
❤❤

SINOPSIS

EN EL MARCO DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA, LA LEYENDA DE LOS OJOS AZULES.


Rosalie y Antoine Florent se casaron en la iglesia de San Eustaquio construida entre 1532 y 1632 en el barrio de Les Halles. Al año siguiente nació Alexandre, el primer hijo de la pareja. El niño, con el paso del tiempo, se transformó en un joven tímido y caviloso. Daba sus lecciones recitando como si fueran sermones.

Cuando llegó al mundo Celine, él ya tenía catorce años y empezó a comportarse de manera extraña. Alexandre hablaba sobre leyendas, demonios, brujos y le atraía mucho todo lo que estuviera relacionado con la monarquía. Decía que Celine, su hermana, de enormes ojos azules, tenía poderes sobrenaturales y que podía percibir la muerte cercana. No precisamente para que la alcanzara sino para demostrarle su existencia.

Lejos, en el otro extremo de la ciudad, la señorita Louise Héland, quien solía recoger los residuos de las Tullerías para comer, encontró un día un bebé abandonado en una plaza. Inmediatamente se lo llevó y lo ocultó en la casa de huéspedes de Madame Delfine Blanduriet, situada en la parte baja de la calle de Santa Genoveva, donde ella vivía de prestado.

Dos familias, una historia. La infancia, la figura materna agigantada como símbolo, las supersticiones arcaicas, el abandono y la Revolución francesa.

**
LICIA. HERMANA MÍA.
La Revolución francesa
-1790-
-------------------María Antonieta, Las Tullerías, Celine y Alizee, La muerte y las leyendas, los ojos azules, La Revolución y el sacrificio.

Licia. Hermana mía

2
COM

 

LICIA.
Hermana mía.
https://a.co/d/g1Ixoep

De noche, Alexandre caminaba dormido por la casa. Nadie lo escuchaba. Se sacudía como un perro de lanas antes de acurrucarse en el sillón de la sala de lecturas entre una montaña de libros de hojas amarillas. Las ruedas de los carruajes, en su camino de Nanterre a París, lo despertaban y, sin tener idea de cómo había llegado hasta allí, corría a su alcoba. No podía liberarse de sus fantasmas, pero al rato se vestía para ir al colegio. Llegaba con la brisa frígida de la mañana. Le gustaba aquel viejo Instituto. En el piso bajo pasaba a través de los perfumes del herbolario, de los barreños de espinacas y de los recipientes puestos en el fondo del patio. Después subía por la escalera de caracol, llena de humedad, cuyos escalones empinados eran peligrosos. Frente a los escaparates de animales disecados se detenía a observar como alienado las plumas y los ojos de vidrio de aquellas especies y luego se dirigía nuevamente a la biblioteca a roer páginas enteras de textos. Estaba obsesionado; buscaba respuestas que no hallaba porque quería salvarse.

----La Revolución francesa, Maria Antonieta de Austria, Francia, los sacrificios, la frivolidad, dos almas, la muerte cercana...

Licia. Hermana mía

 


EN EL MARCO DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA, LA LEYENDA DE LOS OJOS AZULES.

Rosalie y Antoine Florent se casaron en la iglesia de San Eustaquio construida entre 1532 y 1632 en el barrio de Les Halles. Al año siguiente nació Alexandre, el primer hijo de la pareja. El niño, con el paso del tiempo, se transformó en un joven tímido y caviloso. Daba sus lecciones recitando como si fueran sermones.

Cuando llegó al mundo Celine, él ya tenía catorce años y empezó a comportarse de manera extraña. Alexandre hablaba sobre leyendas, demonios, brujos y le atraía mucho todo lo que estuviera relacionado con la monarquía. Decía que Celine, su hermana, de enormes ojos azules, tenía poderes sobrenaturales y que podía percibir la muerte cercana. No precisamente para que la alcanzara sino para demostrarle su existencia.

Lejos, en el otro extremo de la ciudad, la señorita Louise Héland, quien solía recoger los residuos de las Tullerías para comer, encontró un día un bebé abandonado en una plaza. Inmediatamente se lo llevó y lo ocultó en la casa de huéspedes de Madame Delfine Blanduriet, situada en la parte baja de la calle de Santa Genoveva, donde ella vivía de prestado.

Dos familias, una historia. La infancia, la figura materna agigantada como símbolo, las supersticiones arcaicas, el abandono y la Revolución francesa.
*
LICIA. HERMANA MÍA
La Revolución francesa
-----------------La leyenda de los ojos azules


Licia. Hermana mía

 

Libre como un pájaro que se cuela debajo de un tejado para guarecerse de las primeras gotas, Celine se dejó llevar a través de los tiempos añorando otras alas y risas, la voz de Madame Olimpia, los ojos rubios del delfín Luis José y el ronroneo de su gato Theo.

En medio de las encrucijadas, su abuela Lisa se despedía con gozo de sus años viejos para caer por una cascada de madreselvas vírgenes. Ella veía su partida cuando las nubes anidaban en las ramas dejando sus trinos bendecidos.

---LICIA. HERMANA MÍA
https://a.co/d/6Fn6fzy

--------Libre interpretación de este texto por Evan do Carmo. Infinitas gracias por este regalo.

Versos entrelazados como hilos de la memoria,
Celine volando en el tiempo, buscando su historia.
Alas y risas, sueños que persisten,
Madame Olimpia, Luis José, memorias que existen.


En el refugio del pasado, como un pájaro libre,

Celine encuentra amparo, donde el corazón revive.
Lisa, la abuela, se despide con una sonrisa serena,
Cayendo como cascada, en el eterno terreno.
Las madreselvas susurran, testigos de la despedida,
Nubes se anidan en los árboles, como cómplices de la vida.


Licia, hermana querida, esta historia es un tesoro,

Un lazo eterno, un poema de amor verdadero.

--------------------------------------------------

Licia. Hermana mía

 


Su voz sonó rígida y poco convincente. Giró sobre sus talones y se perdió entre la niebla. Mientras caminaba tropezó con una piedra caída de la pala del sepulturero. Llegó a una verja de hierro y el frío del metal le devolvió parte de su conciencia. Louise fue al cementerio de los Santos Inocentes, donde estaba sepultado Balthazar, a ver los detalles de aquel entierro inesperado. Un árbol le rozó la cara con sus húmedas hojas; parecía que la naturaleza la trataba con desdeñoso escarnio.

“No entiendo el fallecimiento de Balthazar y menos la conducta de Alizee”, pensó.

Sin duda, era una niña especial. Louise recordó cómo la había encontrado aquella tarde en el portal de una casa por los Campos Elíseos. Tenía la imagen en su mente; era víctima de ese milagroso pasado. ¿Y aquellos caballeros que fumaban en pipa de arcilla? No significaban nada para ella. Una madre había abandonado a un bebé sin importarle su destino, si tendría frío o no, si comería mañana… Demasiada pena tendría que haber sentido al dejar a ese ser indefenso a merced de los peligros. Tal vez, nada llegó a conmoverla.

************************

(Gracias por las buenas valoraciones en goodreads)

LICIA. Hermana mía.
La Revolución francesa.
-1790-

Licia. Hermana mía

 


Rosalie, madre de Celine, era una mujer simple que entendía cuáles eran sus deberes de esposa y de progenitora. Se preocupaba por sus hijos, especialmente por la pequeña que siempre buscaba refugio como un pájaro herido bajo sus alas. Ella dejaba escapar su corazón para que se perdiera como el humo entre la espesura de las alamedas. Era consciente de su dispersión porque algo la preocupaba: su embarazo. Aquellos nueve meses de espera fueron confusos porque se sentía extremadamente frágil y extraña como si un batallón de vidas le estuviera bebiendo su sangre. El peso del cuerpo le perforaba el alma y no podía entender a qué se debía tanto desconcierto. Su cabeza, pesada, solía vaciarse de entendimiento y cuando reaccionaba escuchaba voces de niñas que la arrullaban igual que palomas azucaradas. Luego oía que corrían y saltaban felices en un jardín alpino, rodeadas de placeres y de dicha. Un sueño que la despojaba de razonamientos lógicos. ¿Eran alucinaciones febriles? No lo sabía.

Su realidad era Celine, la niña buena que la miraba incrédula desde su cama de hierro con demasiada curiosidad o con el propósito de reprenderla. La pequeña ya sabía lo que su madre pensaba y lo atesoraba en su memoria para después…

**
LICIA. Hermana mía.
La Revolución francesa
-1790-
----------------------
SEGUIR LEYENDO



LICIA. Hermana mía


 EN EL MARCO DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA, LA LEYENDA DE LOS OJOS AZULES.


Rosalie y Antoine Florent se casaron en la iglesia de San Eustaquio construida entre 1532 y 1632 en el barrio de Les Halles. Al año siguiente nació Alexandre, el primer hijo de la pareja. El niño, con el paso del tiempo, se transformó en un joven tímido y caviloso. Daba sus lecciones recitando como si fueran sermones.

Cuando llegó al mundo Celine, él ya tenía catorce años y empezó a comportarse de manera extraña. Alexandre hablaba sobre leyendas, demonios, brujos y le atraía mucho todo lo que estuviera relacionado con la monarquía. Decía que Celine, su hermana, de enormes ojos azules, tenía poderes sobrenaturales y que podía percibir la muerte cercana. No precisamente para que la alcanzara sino para demostrarle su existencia.

Lejos, en el otro extremo de la ciudad, la señorita Louise Héland, quien solía recoger los residuos de las Tullerías para comer, encontró un día un bebé abandonado en una plaza. Inmediatamente se lo llevó y lo ocultó en la casa de huéspedes de Madame Delfine Blanduriet, situada en la parte baja de la calle de Santa Genoveva, donde ella vivía de prestado.

Dos familias, una historia. La infancia, la figura materna agigantada como símbolo, las supersticiones arcaicas, el abandono y la Revolución francesa.
*
LICIA. Hermana mía.
La Revolución francesa
-1790-


Sueño azul



Alizee sabía de gramática y de verbos irregulares, de matemáticas y de los sueños cuando el día parece noche dentro del alma. Conocía los ruidos de las calles solitarias, decía que el viento lloraba por las rendijas de las puertas; escuchaba, de lejos, los cascos de los caballos que pasaban arrastrando los pesados coches, se inquietaba con el crujido de los muebles y el sonido del péndulo del reloj. Era bella con sus ojos como luceros pero algo, que no podía manejar y que no entendía, la llevaba a buscar, a caminar delante de sus propios pasos. Amaba, era cariñosa, abrazaba con empatía los hombros doloridos de la señorita Louise que no conocía otra vida. Su existencia entera empezaba y terminaba en Alizee: el regalo del Supremo. Su risa, sus manos, aquel primer día, la fantasía y el amor eran un solo universo. ¿Podía pedir más?

LICIA
Hermana mía
La Revolución francesa
-1790-

Las gemelas silenciosas


















Las gemelas silenciosas se asomaban a la vida. Parecían etéreas palomas con alas fuertes y deseos de ser gacelas en el entorno de los caprichos de María Antonieta.

La aldea estaba lejos, del otro lado, y ellas no sabían de leyendas cortas y de viejecitos con nombres raros. Eran sabias, inteligentes, visionarias... La muerte blanca se asomaba ante los ojos azules para susurrarles palabras de seda.

Mientras tanto, aturdía la Revolución y la gente se dispersaba por las callejas enlodadas.

Ellas no tenían miedo porque ese olor a claustro las unía, aunque no se conocían... Jamás se habían visto, eran dos extrañas en el camino de la noche.

LICIA
Hermana mía.
La Revolución francesa
-1790-

Muerte blanca, leyendas cortas...

 


Las gemelas silenciosas se asomaban a la vida. Parecían etéreas palomas con alas fuertes y deseos de ser gacelas en el entorno de los caprichos de María Antonieta.

La aldea estaba lejos, del otro lado, y ellas no sabían de leyendas cortas y de viejecitos con nombres raros. Eran sabias, inteligentes, visionarias... La muerte blanca se asomaba ante los ojos azules para susurrarles palabras de seda.

Mientras tanto, aturdía la Revolución y la gente se dispersaba por las callejas enlodadas.

Ellas no tenían miedo porque ese olor a claustro las unía, aunque no se conocían... Jamás se habían visto, eran dos extrañas en el camino de la noche.

LICIA

Hermana mía.

La Revolución francesa

-1790-

Mis libros en AUTORES EDITORES

 

Imagen de la Patagonia argentina

Tuve que subir a esta plataforma AUTORES EDITORES
de Colombia
para adquirir mis libros, al menos uno, desde Argentina,
ya que por amazon no puedo por el alto costo.

Están para quien los quiera comprar también, desde cualquier país.

Enlace



Las portadas no son tan maravillosas como las de amazon, pero son libros bonitos con un formato más grande que el habitual. Son diferentes, a mí me gustan mucho.

------------Las imágenes son de la Patagonia argentina, de El Trianon (María Antonieta) y una pintura de Perugini.

Licia. Hermana mía

 


Coloquio de dos madres

En medio de un gran sosiego, por la desierta avenida, los carruajes de los hortelanos subían hacia París. Sus ecos retumbaban en las casas adormecidas entre los olmos.

--Me voy --dijo Madame Rosalie con un bebé en brazos.
Venía directamente desde la casa de la matrona. Se la notaba triste y apesadumbrada por un presentimiento que no la dejaba vivir. Llevaba a su hija Celine que acababa de nacer y todo le resultaba extraño y enigmático como si un halo estremecedor la estuviera cubriendo de un sopor fantasmagórico.

Veía sufrir en la senda de enfrente a su esposo Antoine Florent que la esperaba: un hombre delgado pero de huesos fuertes. Llevaba un sombrero de fieltro negro parduzco deformado y un saco que las lluvias habían desteñido. Un poco encorvado y agitado por un temblor nervioso, se quedó como ensimismado mirando de lejos la quieta figura de Rosalie a quien un manto blanco la abrazaba. Antonie se limpió los anteojos pensando que los había cubierto una capa de polvo pero no era así: Madame Rosalie parecía una virgen inmaculada.
--¿Por qué no me esperasteis?
--Es que me sentía bien y decidí salir sola. No importa.
📚📚
LICIA Hermana mía
---------------------------Pintura de Emile Munier

LICIA. Hermana mía

 


👑 LICIA. Hermana mía. La Revolución francesa-1790 Link para leer los primeros capítulos.

https://a.co/biD5GGq

"Querido Dios, guíanos y protégenos; somos muy jóvenes para reinar" – Luis XVI 🌹🌹

La señorita Louise miraba a las mujeres elegantes con los peinados iluminados con harina de arroz y las mantas de paño sobre los hombros y pensaba en lo injusta que era la vida.

De pronto, en un portal vio algo que se movía… Entre la vasta línea de los bancos, ciertos caballeros fumaban en pipa de arcilla y en la esquina había dos columnas llenas de carteles que semejaban trajes de arlequín por sus cuadros de varios matices.
------------------------------------------✍️

LICIA. Hermana mía. La Revolución francesa -1790-

 


La novela tiene que ver con la vida y el pasado de dos niñas educadas en dos familias diferentes, en el marco de la Revolución francesa.

Un hermano y sus obsesiones, una madre desconfiada y otra que lucha en la pobreza, y la frivolidad de una reina que, frente a los pobres, muestra su poderío.

Alguna leyenda dice que la muerte es una despedida que se ve en unos ojos y que aparece para calmar la angustia, la tristeza, y devolver la fe en la vida. Y así es percibida por las niñas que juegan y se divierten, que hablan su dialecto con la sabiduría de la amistad.

La muerte es recibida y ellas pueden verla...

LICIA. Hermana mía
La Revolución francesa
-1790-

LICIA. Hermana mía

 


La señorita Louise pensó en cada uno de ellos y no se le ocurrió con cuál podría entablar una amistad para que alguno pudiera ayudarla a esconder a la niña. Entró a la alcoba donde la criatura dormía. La despertó para darle la leche y la niña le sonrió; sus manecitas tomaron las suyas y nuevamente Louise comenzó a llorar.
En esa soledad en la que se hallaba inmersa por circunstancias tristes de la vida, la beba era su salvación. Sentía que ese regalo la acercaba a un Dios que la había desamparado y no podía claudicar. Ella era una mujer sola; hubiera querido volver a su pueblo a desenterrar raíces y buscar sus orígenes, la savia de las vides y el aroma de las naranjas que corría por su sangre pero había decidido, en su momento, ir a la ciudad porque no tenía nada que perder. Era huérfana. Sabía que su herencia había quedado escondida en cada surco, en el néctar de las flores y en las brumas de la tierra roturada. Ellos eran sus progenitores tras el velo de los años que, como alas de pájaros, habitaban las neblinas entre las voces olvidadas, con la bóveda celeste como testigo y cómplice de la memoria.

(click en el enlace)