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Necesito encontrarte...

 


           −Me siento tan infantil.

−No –murmuró Paula y le dio un abrazo. Lo veía tan entregado que le daba inmensa ternura. Ese amor que sentía por Hellen era tan intocable y puro que seguramente le duraría toda la vida. La había idealizado demasiado, transformándola en un ser lejano a lo terrenal, una especie de ángel sin vida propia que besaba con labios fríos. La mujer estampa que aparecía y se ocultaba dejando amor en sus ojos azules, plegarias en sus manos, y la inocencia cargada de letanías. Era la misma bandera, una gaviota, el fervor, la mirada, el triste viaje. ¿Dónde? Nadie lo sabía. Leonor se encargaría de averiguarlo si podía, pero eso significaba esperar y Facundo tenía demasiada ansiedad. La impaciencia que tendría que sepultar bajo tierra porque la vida estaba por venir y ese pasado era sólo eso: ceniza.

Hellen, escribe... Guerra de Malvinas-1982       https://amzn.eu/d/4DW6eFo


Novela basada en hechos reales
EL AMOR EN LA GUERRA
¿Y después?
DOS MUJERES, UN DESTINO

A Facundo Cruz le tocó ir a la guerra, sin tiempo para imaginar lo que podía ser el campo de batalla. Era un joven, casi un niño, que no sabía manejar un arma, pero que lo hizo con valentía y entrega como todos y cada uno de los soldados argentinos.


En ese ambiente hostil, por un capricho del destino, conoció a Hellen Pusset, una kelper inglesa, que no había podido escapar de los combates. Ella tenía cinco hijos que vivían la tragedia y la aventura de no saber cuál sería su futuro.
Facundo se enamoró de Hellen y vivieron un amor platónico, entre las balas y a merced de quienes tenían la última palabra.
Cuando terminó la contienda se separaron…

Y llegó: la soledad y la marginación, la ausencia de oportunidades, la indiferencia, el poder y la ausencia del mismo, los desenlaces… El adiós de los compañeros.

Facundo se casó con otra mujer, pero ese pasado lo condenó a las sombras y arrastró su matrimonio a conflictos que duraron veinte años. Él seguía pensando en Hellen y en cómo encontrarla después de tanto tiempo. No sabía dónde buscarla, pero tenía la convicción de que la volvería a ver para revivir la bella historia de amor.

Marianela, su esposa, también fue parte de la realidad que no supo o no pudo manejar. Pero dejó un mensaje, a su manera, de cómo se lucha, se vive y se ama, a la par de un ex combatiente.

Cuando volver a casa se transforma en otra guerra...

Abril: Día del Veterano y de los Caídos en la guerra de Malvinas

 


Este día se rinde homenaje a los veteranos, a los caídos y a sus familiares. En el marco de los 42 años del conflicto del Atlántico Sur.
La conmemoración del 2 de Abril como el Día del Veterano y de los Caídos en la guerra de Malvinas fue establecido por ley del congreso nacional en el año 2000, declarándose además como feriado nacional.



Yo he escrito sobre la guerra dos libros porque he tenido la necesidad de hacerlo, de recordar lo que fueron aquellos años porque los viví de cerca. Era muy joven, pero sentía miedo. El conflicto se desató en el sur, pero aunque estuviéramos lejos, la cercanía del dolor se hermanaba, nos llegaba hondo, al corazón, al alma... y sentíamos impotencia. La guerra siempre es nada. Lo digo a menudo.
Mi libro es una ficción que primero se llamó "El autómata" y luego, porque ya el título lo vi circulando por allí, lo cambié por PUERTO soledad. Y escribo soledad con minúscula porque me refiero a la soledad personal de Emilio, el protagonista. Quise hacer un juego de palabras; en las islas Malvinas existe el PUERTO SOLEDAD. 
El veterano, el ex combatiente, vuelve del conflicto bélico y para él comienza otra guerra que es aquella que lo atormenta porque tiene que enfrentarse a una sociedad hostil. Me imagine esa vida como un combate y así separé las partes del libro.
Vuelvo a decir que es una ficción con pasajes de guerra y algunos testimonios. No es un libro de historia como muchos piensan sino el retrato de un joven que mira su vida desde un espejo y la ve gris, sin futuro, hasta que... toma una decisión.
-
Algunos que lo han leído les ha gustado. Les agradezco las valoraciones en amazon porque son muy buenas. Gracias.
💓
El otro libro se llama: Hellen, escribe.

Es una historia de amor platónico que sucedió en la realidad. El soldado se enamora de una inglesita que vivía en las islas con sus hijos que eran ingleses, de combatientes. La guerra la sorprendió sin poder escapar y allí se quedó para ayudar. No hablaba castellano. No encontré muchos datos reales en internet, solamente documentación que yo guardaba y de allí pude armar la historia. Por supuesto que tiene mucho de ficción y también pasajes de las batallas reales y testimonios. Me gustó mucho escribir esta novela porque es emotiva e increíble.
El soldadito cuando regresa  se casa con otra mujer, pero desea volver a ver a la inglesita y la busca toda la vida.

Hellen, escribe...

 



“Sé que estás cerca porque te presiento, Hellen. Y como te presiento te extraño. Sé que estás por acá entre los montes, muerta de frío; quizá, buscándome en la oscuridad y gritando mi nombre con toda la voz para que el viento me lo traiga, y nos encontremos abrazados en la hondonada más abajo, a la luz de las bengalas. No sé por qué se me ocurren esas tonterías, podrías estar muerta dentro de tu vivienda o contra alguna roca como dormitando”, pensó Facundo mientras iba rumbo a las islas.

A Facundo no se le cruzaba por la mente que Hellen hubiera partido para Inglaterra o que estuviera casada y con algún nieto por venir. Él la seguía viendo joven entre las trazadoras, el ruido sordo que traía el viento, los disparos y las bombas de fósforo que se abrían contra el horizonte.

¡Levántate que vienen! Mamá… mamá.

Cuánta paz le daba esa palabra; la sangre se volvía escarapela y orgullo. Y aparecía su madre llevándolo al colegio con el guardapolvo blanco en aquellas tardes de mayo. Nunca podría haber imaginado que treinta años después iba a recordar con tanto amor ese lejano pasado, como queriendo volver a esa edad para cambiar la historia.

*
HELLEN, escribe...
Guerra de Malvinas
-|982-


La guerra del mañana

 

Hoy GRATIS
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Novela basada en hechos reales
EL AMOR EN LA GUERRA
¿Y después?
DOS MUJERES, UN DESTINO

A Facundo Cruz le tocó ir a la guerra, sin tiempo para imaginar lo que podía ser el campo de batalla. Era un joven, casi un niño, que no sabía manejar un arma, pero lo hizo con valentía y entrega como todos y cada uno de los soldados argentinos.

En ese ambiente hostil, por un capricho del destino, conoció a Hellen Pusset, una kelper inglesa, que no había podido escapar de los combates. Ella tenía cinco hijos que vivían la tragedia y la aventura de no saber cuál sería su futuro.
Facundo se enamoró de Hellen y vivieron un amor platónico, entre las balas y a merced de quienes tenían la última palabra.
Cuando terminó la contienda se separaron…

Y llegó: la soledad y la marginación, la ausencia de oportunidades, la indiferencia, el poder y la ausencia del mismo, los desenlaces… El adiós de los compañeros.

Facundo se casó con otra mujer, pero ese pasado lo condenó a las sombras y arrastró su matrimonio a conflictos que duraron veinte años. Él seguía pensando en Hellen y en cómo encontrarla después de tanto tiempo. No sabía dónde buscarla, pero tenía la convicción de que la volvería a ver para revivir la bella historia de amor.

Marianela, su esposa, también fue parte de la realidad que no supo o no pudo manejar. Pero dejó un mensaje, a su manera, de cómo se lucha, se vive y se ama, a la par de un ex combatiente.

Cuando volver a casa se transforma en otra guerra...
*
Hellen, escribe...
Guerra de Malvinas
-1982-

Retratos literarios: Hellen

 

 --Gracias -–comentó Facundo mirando esos ojos que parecían sonreír. Hellen era un ángel escapado del cielo, una pócima sanadora que, como un milagro, podía curar con colocar su mano. Así lo sentía él y se dejaba llevar por los gestos de cariño, en los que depositaba toda su magia y encanto. Dar la convertía en un ser rico y ya no necesitaba más. En medio de esa desolación y del miedo a morir mañana, la generosidad sumaba un retazo de felicidad desconocida pero real, tan verdadera como esa batalla estéril, como todas las guerras que solamente dejan hielo en el corazón y cuerpos mutilados para siempre.

Facundo no sabía si era amor lo que sentía por ella. ¿Cómo saberlo si nunca había estado enamorado? Era demasiado joven y recién había despertado a la vida como quien duerme una noche y despierta entre las trincheras, los lamentos y los gritos. No sabe dónde está, se siente mareado y confundido. Quiere caminar y sus piernas no obedecen.

Facundo Cruz pensaba en Hellen todo el tiempo. La batalla la sentía menos áspera, más ajena. Deseaba protegerla, a ella y a sus hijos. En medio de aquella barbarie, Dios le había enviado una hierba medicinal para sanar las heridas y para que no viera el otro lado del egoísmo y de la ambición. Parecía todo tan irreal y por momentos su mente se quedaba detenida en el primer bombardeo, cuando los camiones volvían con los muertos. Eso lo traía a su realidad, la auténtica, la de todos los que estaba allí para defender los derechos.

****

Hellen, la inglesita, la que vivía en Malvinas cuando se desató la guerra en 1982. Ella tenía varios hijos de ingleses, de soldados. Y allí frente a las bengalas estaba dispuesta a ayudar, a darse por entero a los argentinos. Era muy joven, pero ya tenía el pelo blanco y sus hijos jugaban a la intemperie, entre la nieve, alegres y despreocupados. Eran niños y no sabían del peligro.

*
HELLEN, escribe...
Guerra de Malvinas
-1982-
(novela basada en hechos reales)

Hellen, escribe...

 



Aquella noche, la primera después que regresé de la guerra, entró un murciélago en el cuarto por la puerta que daba al balcón y desde el que contemplaba la ciudad de Buenos Aires. La habitación estaba a oscuras, con una débil luz que se filtraba por la persiana. Yo no le tenía miedo, me quedé muy quieto. Se levantó viento y me pareció oír a los hombres de la defensa antiaérea hablando sobre el tejado vecino. Estaba refrescando y se ponían los abrigos. Durante la noche estuve intranquilo pensando que alguien podría sorprenderme, era el horror todavía latente. Mamá decía que todos dormían y trató de calmarme. Me acarició para que pudiera conciliar el sueño. Eso me daba tanta quietud. Las madres transmiten paz. Cuando desperté, por la mañana, me asusté, pero ella vino con unas galletas y una taza de chocolate. Tenía hambre. Armandito me miraba en silencio desde la puerta. Sé que quería correr a darme abrazos y besos, pero mamá le dijo que no me molestara y que ya tendría tiempo para demostrarme todo el amor que sentía.

Cuando salió el sol, yo tenía el termómetro en la boca y se aspiraba el olor a rocío de los tejados. Me sentía aturdido por la fiebre repentina y por un zumbido que se colaba por mi oído izquierdo. La pesadilla quería quedarse entre mis huesos para someterme una vez más, pero no pudo. Igual me quedé en la cama, me sentía solo, pero estaba seguro, en casa, con mis padres. Todo había terminado. Ya no más fusiles, ni bengalas, ni gritos, ni bombas. Adiós a Hellen también…

De repente, alguien avanzó por el pasillo y se detuvo frente a mi cuarto. Era el cura. Allí estaba, pequeño, con su cara morena y me miraba lleno de compasión.

−¡No! –grité y luego me desmayé.

*

HELLEN, escribe...
La guerra de Malvinas-1982
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SIGUE LEYENDO

Quiéreme mientras se pueda...

 



Quiéreme mientras se pueda...
Quiéreme así... 
No tengo miedo, pero sé que soy efímera, que puedo no ver el amanecer mañana.
Tú seguirás mirando el cielo como todos los soldados, buscando un nacimiento, el mármol o la gloria, el regreso.

Yo seguiré siendo la inglesita romántica aunque pasen los años, y los tiempos se lleven otros de los tantos miedos que me habitan...

Nunca dejes de creer en ti.
Escribe...
Escríbeme una carta, vuelve sobre tus pasos. No te vayas tan rápido.

El sur también existe.

HELLEN, escribe...
La guerra de Malvinas.
-1982-
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❤❤SIGUE LEYENDO

"Esto no es un adiós, esto es un gracias" Nicholas Sparks

 


Hellen, una dama de blanco, también lloraba por los caídos y por los despojados y despreciaba a los que mancharon las banderas por causas diversas. No le importaba quién tenía la razón porque quería vivir en paz con sus hijos. Rezaba apretadamente sus oraciones para que pronto terminara esa contienda que disfrazaba con máscaras el infinito escalando el viento. Pensaba en Facundo y su suerte; lo quería de regreso para oír su voz en medio de ese olor a isla ultrajada que la partía en dos.
Hellen Pusset era una víctima más de la desprotección de una guerra sin fin porque, aunque se fueran ya cansados de tanto pelear sin tregua, la batalla seguiría martillando hasta sangrar el corazón asustado. Uno de sus hijos se tapaba los oídos y lloraba, otro quería salir a hacer muñecos con la nieve. Eran niños inocentes y expuestos a la barbarie humana que, sin contemplaciones, les quitaba la infancia.
Ella imaginaba a Facundo hablando así…
.
Amo a Hellen a través de mil dolores; aspiro a vivir dichoso al lado de ella. La senda es áspera, pero la suaviza la esperanza de que llegará a su término y el momento me devolverá sobradamente en alegría por todas las penas. La fe en el futuro mantiene vivos los pasos de este presente, pero nada es fácil. Todo llega y todo pasa…

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Hellen, escribe...
Guerra de Malvinas.
-1982-
-------------------Novela histórica en español.


El amor del soldado y la inglesita

 



Gracias Italia por comprar mi libro en tapa blanda.
Un placer, una ilusión...

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Novela basada en hechos reales
EL AMOR EN LA GUERRA
¿Y después?
DOS MUJERES, UN DESTINO

A Facundo Cruz le tocó ir a la guerra, sin tiempo para imaginar lo que podía ser el campo de batalla. Era un joven, casi un niño, que no sabía manejar un arma, pero que lo hizo con valentía y entrega como todos y cada uno de los soldados argentinos.

En ese ambiente hostil, por un capricho del destino, conoció a Hellen Pusset, una kelper inglesa, que no había podido escapar de los combates. Ella tenía cinco hijos que vivían la tragedia y la aventura de no saber cuál sería su futuro.
Facundo se enamoró de Hellen y vivieron un amor platónico, entre las balas y a merced de quienes tenían la última palabra.
Cuando terminó la contienda se separaron…

Y llegó: la soledad y la marginación, la ausencia de oportunidades, la indiferencia, el poder y la ausencia del mismo, los desenlaces… El adiós de los compañeros.

Facundo se casó con otra mujer, pero ese pasado lo condenó a las sombras y arrastró su matrimonio a conflictos que duraron veinte años. Él seguía pensando en Hellen y en cómo encontrarla después de tanto tiempo. No sabía dónde buscarla, pero tenía la convicción de que la volvería a ver para revivir la bella historia de amor.

Marianela, su esposa, también fue parte de la realidad que no supo o no pudo manejar. Pero dejó un mensaje, a su manera, de cómo se lucha, se vive y se ama, a la par de un ex combatiente.

Cuando volver a casa se transforma en otra guerra...



Hellen, escribe... Guerra de Malvinas-1982


Armandito heredaba toda la ropa de Facundo y la usaba sin decir una palabra porque era su ídolo, el hermano mayor que lo guiaba, como un padre que hasta podía retarlo cuando lo iba a buscar al colegio y él se entretenía jugando con los amiguitos.

El tiempo pasa en un vuelo y atrás quedaron las risas en aquella cocina con muebles de la abuela en color oscuro y sillas tapizadas con terciopelo verde. En las vitrinas, Sara guardaba las copitas y sólo las sacaba para cuando venía el tío Lorenzo y le servía licor de vainilla. El tío se tomaba dos o tres de una vez y rápido, mientras Armandito, parado a su lado, movía la cabeza cuando Lorenzo subía y bajaba el brazo.
Facundo se quedó con todo ese bagaje de secuencias que resumían un antes y un después de su vida. La guerra había dividido la película en dos partes y había dejado cenizas desde los dos lados. Quedaba poco por recoger y el hueco era enorme, pero había que construir sobre las ruinas con esperanza de hallar la paz definitiva.








---------------------------🌙
Fantasmas enmohecidos
ruedan
alrededor de amores viejos.
La luna antártica
cuenta las horas
para desabrigarse
del frío.

Escríbeme una carta...

 

−Me siento tan infantil.

−No –murmuró Paula y le dio un abrazo. Lo veía tan entregado que le daba inmensa ternura. Ese amor que sentía por Hellen era tan intocable y puro que seguramente le duraría toda la vida. La había idealizado demasiado, transformándola en un ser lejano a lo terrenal, una especie de ángel sin vida propia que besaba con labios fríos. La mujer estampa que aparecía y se ocultaba dejando amor en sus ojos azules, plegarias en sus manos, y la inocencia cargada de letanías. Era la misma bandera, una gaviota, el fervor, la mirada, el triste viaje. ¿Dónde? Nadie lo sabía. Leonor se encargaría de averiguarlo si podía, pero eso significaba esperar y Facundo tenía demasiada ansiedad. La impaciencia que tendría que sepultar bajo tierra porque la vida estaba por venir y ese pasado era sólo eso: ceniza.

Hellen, escribe...
Guerra de Malvinas
-1982-




No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Eduardo Galeano

 “La ausencia disminuye las pequeñas pasiones y aumenta las grandes, lo mismo que el viento apaga las velas y aviva las hogueras.”

Francois De La Rochefoucaul


Novela basada en hechos reales
EL AMOR EN LA GUERRA
¿Y después?
DOS MUJERES, UN DESTINO


A Facundo Cruz le tocó ir a la guerra, sin tiempo para imaginar lo que podía ser el campo de batalla. Era un joven, casi un niño, que no sabía manejar un arma, pero que lo hizo con valentía y entrega como todos y cada uno de los soldados argentinos.

En ese ambiente hostil, por un capricho del destino, conoció a Hellen Pusset, una kelper inglesa, que no había podido escapar de los combates. Ella tenía cinco hijos que vivían la tragedia y la aventura de no saber cuál sería su futuro.
Facundo se enamoró de Hellen y vivieron un amor platónico, entre las balas y a merced de quienes tenían la última palabra.
Cuando terminó la contienda se separaron…

Y llegó: la soledad y la marginación, la ausencia de oportunidades, la indiferencia, el poder y la ausencia del mismo, los desenlaces… El adiós de los compañeros.

Facundo se casó con otra mujer, pero ese pasado lo condenó a las sombras y arrastró su matrimonio a conflictos que duraron veinte años. Él seguía pensando en Hellen y en cómo encontrarla después de tanto tiempo. No sabía dónde buscarla, pero tenía la convicción de que la volvería a ver para revivir la bella historia de amor.

Marianela, su esposa, también fue parte de la realidad que no supo o no pudo manejar. Pero dejó un mensaje, a su manera, de cómo se lucha, se vive y se ama, a la par de un ex combatiente.

Cuando volver a casa se transforma en otra guerra...

Hellen, escribe...
Guerra de Malvinas-1982



La inglesa romántica

 


Hellen, una dama de blanco, también lloraba por los caídos y por los despojados y despreciaba a los que mancharon las banderas por causas diversas. No le importaba quién tenía la razón porque quería vivir en paz con sus hijos. Rezaba apretadamente sus oraciones para que pronto terminara esa contienda que disfrazaba con máscaras el infinito escalando el viento. Pensaba en Facundo y su suerte; lo quería de regreso para oír su voz en medio de ese olor a isla ultrajada que la partía en dos.
Hellen Pusset era una víctima más de la desprotección de una guerra sin fin porque, aunque se fueran ya cansados de tanto pelear sin tregua, la batalla seguiría martillando hasta sangrar el corazón asustado. Uno de sus hijos se tapaba los oídos y lloraba, otro quería salir a hacer muñecos con la nieve. Eran niños inocentes y expuestos a la barbarie humana que, sin contemplaciones, les quitaba la infancia.
Ella imaginaba a Facundo hablando así…
.
Amo a Hellen a través de mil dolores; aspiro a vivir dichoso al lado de ella. La senda es áspera, pero la suaviza la esperanza de que llegará a su término y el momento me devolverá sobradamente en alegría por todas las penas. La fe en el futuro mantiene vivos los pasos de este presente, pero nada es fácil. Todo llega y todo pasa…
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Hellen, escribe...
Guerra de Malvinas.
-1982-

Serie--Guerra de Malvinas



 Guerra de Malvinas (Serie de 1 libros)
Edición para Kindle

PUERTO soledad y Hellen, escribe... son parte, en amazon, de la serie Guerra de Malvinas. Tienen en común el tema, pero se pueden leer separados. Son dos ficciones con pasajes reales de la guerra. La segunda trata sobre un amor platónico de un soldado con una iglesita. (caso real) Desde ya gracias por todas las valoraciones positivas que tuvo la primera. Nunca lo pensé. Es un tema crudo, pero está contado con sentimientos y poesía.