domingo, 31 de agosto de 2014

La paloma blanca


Jesús Fernández


La conocida paloma blanca comenzó a utilizarse como 
símbolo de la paz
a raíz de las guerras del siglo XX.

Sin embargo, su primera aparición
fue en una parábola del Arca de Noé,
en donde era la encargada
de sobrevolar el mundo luego
del diluvio universal.

***

viernes, 29 de agosto de 2014

Primavera en la cottage


Daniel Ridgway Knight
(1839-1924)


Nació en Filadelfia, Pensilvania.
Fue alumno de Ecole des Beaux-Arts de París
en virtud de Gleyre;
más tarde trabajó en el estudio privado de Meissoier.


Desde 1872 vivió en Francia;
donde instaló su estudio en Poissy en el Sena.


Pintó campesinas con gran éxito popular.


Fue galardonado con la medalla de Plata y Cruz de la Legión
de Honor
en la exposición de París (1889).


Fue caballero en la Legión de la Real Orden
de San Miguel de Baviera. (Munich, 1893)


Recibió también la Medalla de Oro de Honor
de la Pennsylvania Academy
of Fine Arts (1893).


Su hijo Louis Aston Knight (1873-1948)
también es conocido como pintor de paisajes.


Entre alas de gaviotas,
la sombra de una luz
 quiebra la agonía del silencio...
Es temprano
para buscar cenizas,
hay lluvia de colores
en el amor
que aparece, inmóvil,
en cada pétalo,
en la piel de los abrazos,
detrás del cielo
donde tu nombre nace...
con la llovizna.

Luján 2014


De mi blog


jueves, 28 de agosto de 2014

Entre tú y yo...





SI UN DÍA...

Si un día sientes ganas de llorar... Llámame.
No prometo hacerte reír,
pero puedo llorar contigo.

Si un día quieres huir... Llámame.
No detendré tu huida,
pero puedo ir contigo.

Si un día no quieres escuchar a nadie... Llámame.
Prometo estar ahí contigo,
prometo permanecer quieto.

Pero si un día me llamas
y no encuentras respuesta.
Ve a verme,
Tal vez ese día te necesite.

Anónimo.



miércoles, 27 de agosto de 2014

Juana de Arco





A principios del siglo XV, los franceses derrotaron por fin a los ingleses, que ocupaban media Francia. Al frente de sus ejércitos iba una mujer, una de las heroínas más famosa de la historia francesa. 

Juana de Arco era de familia pobre, nació en 1412. Nunca supo leer ni escribir, pero era muy tenaz y decidida. De niña, decía que oía hablar a los ángeles y a los santos, y estos le dijeron que devolviese el trono de Francia a su rey legítimo. Juana convenció al príncipe heredero, el futuro Carlos VII, para que la apoyara. En 1429, con 17 años, venció en la batalla de Orleáns al frente de los franceses. Obtuvo muchas victorias, hasta que en 1430 fue hecha prisionera por los borgoñeses, que eran franceses que apoyaban a Inglaterra. 
La entregaron a los ingleses, la encerraron y luego la juzgaron por hereje ( así se llamaba entonces a los cristianos que no obedecían a la Iglesia Católica). Fue declarada culpable y condenada a morir en la hoguera. Juana fue quemada viva el 30 de mayo de 1431 en la ciudad francesa de Ruán. Los ingleses fueron expulsados de Francia y Juana se convirtió en una heroína alrededor de la cual surgieron muchas leyendas. En 1920 la canonizaron y en la actualidad es santa Juana de Arco.


LA DONCELLA DE ORLEÁNS

Juana fue una luchadora muy valiente
que llevaba armadura y el pelo muy corto.
Era muy religiosa
y siempre rezaba antes de una batalla.
Por eso la llamaban 
la Doncella, es decir, la "Virgen"

Se concentró una gran multitud 
para ver morir a Juana en la hoguera.
Rodeada por las llamas,
pidió que le dieran un crucifijo,
y un sacerdote fue a una iglesia próxima y lo tomó del altar.



De mi blog

RETRATOS


viernes, 22 de agosto de 2014

"Querido y remoto muchacho", de Ernesto Sábato



de Ernesto Sábato


La palabra "poesía" tuvo sus orígenes
en Poiesis (griego).
Lo poético era el lugar donde se revelaban los dioses.
Los escritores eran hombres consagrados,
condenados a ser videntes 
y a testimoniar lo luminoso
y lo tremendo de la vida.


El poeta es elegido,
es una vocación que le llega;
exige la intervención de lo sobrenatural.


Cada autor además de talento
o del genio necesitará de otros atributos espirituales:
el coraje para decir su verdad,
la tenacidad para seguir adelante,
una mezcla de fe en lo que tiene que decir
y de reiterado descreimiento en sus fuerzas,
una combinación de modestia ante los gigantes
y de arrogancia ante los imbéciles,
una necesidad de afecto 
y una valentía para estar solo.


Un escritor profundo no puede meramente describir
la existencia de un hombre de la calle.
En cuanto se descuida, 
aquel hombrecito empieza a sentir y pensar
como delegado de alguna parte oscura
y desgarradora del creador.
Sólo los escritores mediocres
pueden escribir siempre crónica
y describir la realidad externa de una época
o de una nación.



En los grandes, su potencia es arrolladora
que no pueden hacerlo aunque se lo propongan.
Nos dicen que Van Gogh
quería copiar los cuadros de Millet.
No podía, claro:
le salían sus terribles soles y árboles
que no eran otra cosa
que la descripción de su espíritu alucinado.


Un gran poeta no trafica con las emociones:
sufre la visionaria tensión del hombre con su destino.

Ernesto Sábato.

Santos Lugares, Abril 1990


lunes, 18 de agosto de 2014

Un té con José de San Martín


Monumento al General San Martín en Boulogne-Sur-Mer


Hoy voy a compartir el té
con el prócer más destacado de nuestro pueblo argentino
porque se conmemora el día de su fallecimiento.
También quiero mostrarles 
su Casa-Museo.

Este té ya lo he presentado pero me parece
que es bonito traerlo de nuevo
por la fecha que vivimos los argentinos
y por el respeto que le tenemos a nuestro padre de la Patria.

***

José Francisco de San Martín (1778-1850)
fue un militar sudamericano cuyas campañas fueron decisivas
para las independencias de la Argentina,
Chile y Perú.


San Martín y Bolívar son considerados los dos libertadores
más importantes de Sudamérica de la colonización española.


En la Argentina se lo reconoce como
"El Padre de la Patria"
y se lo valora como el principal héroe y prócer nacional.


En el Perú se lo nombra como libertador del país,
con los títulos de "Fundador de libertad del Perú",
"Fundador de la República"y
"Generalísimo de las Armas".

El ejército de Chile le reconoce el grado de Capitán General.


Tras la muerte de su esposa Remedios en 1823, en Buenos Aires,
San Martín dejó su finca en Mendoza,
recogió a su hija y abandonó para siempre la argentina.

María de los Remedios Escalada (esposa)


No pudo ingresar a Francia como quería y residió unos meses en Inglaterra,
antes de radicarse en Bruselas.


En 1848, las revueltas que culminarían en la segunda república
lo hicieron radicarse en Boulogne-Sur-Mer
sobre el canal de la Mancha.
Alquiló los altos de la casa situada en el Gran Rue 105.


Mortificado por una úlcera y las gastralgias, recluido por el reuma,
renegando contra las cataratas que le impedían leer y escribir,
vivió allí sólo dos años.


En esta casa murió el 17 de agosto de 1850,
rodeado de su hija, su yerno Mariano Balcarce y sus dos nietas.

La casa fue adquirida por el Estado Argentino en 1926,
a través de la suscripción directa en las escuelas.
En 1928 fue convertida en Museo y sede del Consulado hasta 1966, 
cuando se destinó exclusivamente a Museo.

El primer piso tiene sus salas con colecciones de uniformes, armas y objetos diversos,
y una galería de cuadros.
El segundo piso, con réplica de los muebles originales, 
permite asomarse a la intimidad del general y su familia.

Con su hija Merceditas


"LAS MÁXIMAS PARA MI HIJA"

San Martín escribió una lista de consejos para su hija Merceditas.

*Humanizar el carácter y hacerlo sensible aun con los insectos que nos perjudican.
Ha dicho a una mosca abriéndole la ventana para que saliese
"Anda, pobre animal, el mundo es demasiado grande
para nosotros dos".

*Inspirarle amor a la verdad y odio a la mentira.

*Inspirarle una gran confianza y amistad, pero unida al respeto.

*Estimular en Mercedes la caridad con los pobres.

*Respeto sobre la propiedad ajena.

*Acostumbrarla a guardar un secreto.

*Inspirarle sentimientos de indulgencia hacia todas las religiones.

*Dulzura con los criados, pobres y viejos.

*Que hable poco y lo preciso.

*Acostumbrarla a estar formal en la mesa.

*Amor al aseo y desprecio al lujo.

*Inspirarle amor por la Patria y por la libertad.




Gracias por estar queridos amigos.
Los recuerdo siempre y los llevo en el corazón.
Un beso.


domingo, 17 de agosto de 2014

Aurora Bernárdez, el gran amor de Julio Cortázar






Por Estela Parodi

A cien años de su nacimiento (Bélgica, 1914- París, 1984) a Cortázar se lo recuerda por la ingeniosa provocación de sus escritos, en los que según él, debía luchar contra la cursilería. A pesar de tener un estilo tan difícil como creativo, su capacidad, sentimentalismo y talento poblaron su universo literario de infinitos personajes femíneos, aunque siempre existió una dicotomía dentro de la personalidad de esas mujeres, seguramente como consecuencia de esa lucha interior que lo atormentaba ante la elección entre el orden y el desorden de la cosas.


Aurora Bernárdez nació en Buenos Aires en 1920. Traductora, escritora y licenciada en literatura, tuvo con Cortázar un amor apasionado y múltiples afinidades: el jazz, la literatura, la intelectualidad. Se casaron en París.



"Los había conocido a ambos un cuarto de siglo atrás
en casa de un amigo común
y desde entonces,
hasta la última vez que los vi juntos, en 1967,
en Grecia,
nunca dejó de maravillarme el espectáculo que significaba
oír conversar a Aurora y a Julio",

afirmó el escritor Vargas Llosa.





Los unía el trabajo de traducciones y la pasión por las letras pero por sobre todo, una complicidad indestructible. A su lado, escribió "Rayuela" y cuando concluyó, escribió a un amigo: "El libro tiene un solo lector: Aurora. Su opinión del libro puedo quizá resumírtela si te digo que se echó a llorar cuando llegó al final".

En 1963 viajaron a Cuba a conocer la Revolución. Allí comenzaron a separarse por diferencias ideológicas. Él se preocupaba por la problemática latinoamericana mientras ella regresaba a París desilusionada de aquello que había visto. La crisis fue inevitable y en 1968 se separaron. Julio había comenzado ya una relación con otra mujer.



 Sin embargo, fue Aurora Bernárdez quien lo acompañó en su enfermedad hasta el fin de sus días (1982) afectado por una leucemia terminal. A ella le dejó su herencia.




Y cuando todo el mundo se iba
y nos quedábamos los dos
entre vasos vacíos y ceniceros sucios,
qué hermoso era saber que estabas
ahí como el remanso
sola conmigo al borde de la noche,
y que durabas,
eras más que el tiempo.




Así describía Julio Cortázar su encuentro con el amor en una de sus poesías de su único poemario, "Salvo el Crepúsculo".



viernes, 15 de agosto de 2014

Miguel Ángel: la soledad creadora




"Siempre trabajó solo, sin ayudantes.
Él mismo desbastaba sus mármoles y solo pintó a fresco
los quinientos metros cuadrados
de la superficie de la bóveda de la Capilla Sixtina,
acostado en un andamio
y colocado tan cerca del techo que,
mientras trabajaba,
sólo podía ver fragmentos de lo que iba haciendo,
ya que las figuras pintadas por él
son de gran tamaño
y, a veces,
del doble de la medida natural.


En esa soledad, su espíritu se enfrentaba sin duda
con su Creador y su pensamiento,
desentendido del presente,
volaba del comienzo de todo al fin de todo,
en una dramática síntesis que comunicó
a toda su obra."

Julio E. Payró
Pinacoteca de los genios,
Miguel Ángel, 1964.


lunes, 11 de agosto de 2014

"Dulces otoñales", de Jorge Asís



Una de las teorías de Oberdán Rocamora es que las mujeres
son primaverales hasta los 22 años,
y que luego entran en su etapa veraniega
-un período que culmina alrededor de los 43-.
para darle paso a la fase otoñal
-que termina, aproximadamente a los 62 años-.

En adelante,
llega el turno de las invernales;
instancia ideal para la serenidad, la sabiduría y la compasión.

Jorge Asís cuenta las aventuras amorosas
de Rodolfo,
un dandy especializado en el universo femenino
y un cazador al acecho,
provisto del cinismo más irritante.
Historias profundamente eróticas,
ambientadas en París.


viernes, 8 de agosto de 2014

Diario de Honorato de Balzac: su madre y su obra "Eugenia Grandet"




Nací en Tours el 20 de mayo de 1799. Mi madre, Ana Carlota Laura Sallambier, hija de un acaudalado comerciante en paños era treinta y dos años más joven que mi padre; de carácter frío y especulativo, ágil y egoísta, era lo menos parecido a un modelo de ternura. Hacia 1840, yo mismo escribí en una carta:

"Si supiese usted qué mujer es mi madre,
un monstruo.
Me odia por mil razones.
Me odiaba ya antes de que naciera.
Es para mí una herida de la que no puedo curarme.
Creímos que estaba loca.
Consultamos a un médico suyo desde hacia treinta y cinco años.
Nos declaró:
-No está loca. No. 
Lo que ocurre, únicamente, es que es mala...
Mi madre es la causa de todas las desgracias de mi vida."

Mi padre, Bernard-Françoise Balssa, era administrador del Hospicio local. Dinámico, pésimo comerciante-en dos años despilfarró la generosa dote de mi madre- y autor de pésimas monografías, siempre estaba dispuesto a sacarle un poco más a su destino.

Durante seis años estudié en el colegio de Vendôme; en ese lapso, mi madre sólo me visitó dos veces. Me refugié en la lectura...


Honorato de Balzac escribió muchos libros que tuvieron un éxito relativo hasta que el espaldarazo definitivo llegó con "Eugenia Grandet". Este libro le valió el reconocimiento de toda Europa- tuvo el apoyo de Dostoyevski, quien hizo su traducción al ruso-, una plaza al lado de Hugo, Nerval, Gautier y George Sand, y un impresionante éxito crítico.

Es evidente, que en "Eugenia Grandet" Balzac se propuso tratar el poder del dinero. Existe una historia de amor, bastante lacrimógena por cierto, y es importante, pero siempre estará subordinada al oro, que ha marcado-y seguirá marcando-los hábitos, las costumbres y los sentimientos de los personajes principales. 

A menudo, se ha criticado el excesivo énfasis que Balzac pone al tratar las manías del avaro y el enamoramiento de Eugenia; a la hora de la verdad, eso no desmerece en absoluto el ritmo de la narración.

Hay en Eugenia Grandet
páginas memorables,
como el instante en que Eugenia entrega sus ahorros
a Carlos,
o la agonía del viejo Grandet,
un avaro que está a la altura de Shylock de Shakespeare
y del Harpagón de Molière.

***


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Recuerda... no depende la venta de la calidad de tu obra. No escribas pensando en la ganancia. El verdadero Arte nunca fue apreciado en su propia época.