No hay dos fuegos iguales----La abuela francesa

 


En el recuerdo quedó la mirada azul de aquella pionera y su rostro de tiza marcado por el pañuelo gris. Melanie vio su aura en la taza dulce de café, en el naranjal maduro o en el pastel de cumpleaños.  

Sintió el aroma  de  su  perfume  “Violetta de Parma”  impregnado  a  las paredes  de  la alcoba,  en  las cortinas  y  hasta  en  el  pelo  de  su  perro Michelle.

La abuela francesa---Luján Fraix

***

No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores” Eduardo Galeano.