lunes, 9 de abril de 2018

¿Por qué escribo?



Duy Huynh
                       
                             Quiero    dormir. Estoy esperando la lluvia...
A veces, se detienen las horas en la incasable búsqueda de un sueño. Se agota el alma de tanto creer en imposibles. 

¿Por qué cuesta tanto caminar?

El tiempo se confunde con la distancia y las horas son esferas que giran en el cosmos llevándose la risa.

Está nevando en algún lugar y la magia de la palabra se transforma en sueño inalcanzable.

¿Para qué escribo tanto? ¿Para quién?

Horas, días, años... eternidad...



L.Fraix


17 comentarios:

  1. Creo que escribimos para nosotros, por lo menos al principio, ese es el para, el por es por la necesidad de comunicarnos, de contar cosas que nos parecen interesantes. Un abrazo

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    1. Tienes razón Ester. Yo siempre escribí para mí, siempre sentí una necesidad de hacerlo porque me daba felicidad. A veces, me pregunto eso porque yo escribo mucho, mucho... demasiado y es por eso que digo para quién?. Un abrazo.

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  2. Uy siento lo mismo, uno solo escribe por que la historia lo amerita. Te mando un beso

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    1. Así es amiga, uno escribe porque siente la necesidad de contar, porque ama hacerlo... aunque no sabe qué vendrá después. Así considero a los escritores. Un beso.

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  3. Si me permites, te voy a contestar con un poema de Vicente Aleixandre, Premio Nobel de 1977:
    ¿Para quién escribo?
    ¿Para quién escribo?, me preguntaba el cronista, el periodista
    o simplemente el curioso.

    No escribo para el señor de la estirada chaqueta, ni para su bigote
    enfadado, ni siquiera para su alzado índice
    admonitorio entre las tristes ondas de música.

    Tampoco para el carruaje, ni para su ocultada señora
    (entre vidrios, como un rayo frío, el brillo de los
    impertinentes).

    Escribo acaso para los que no me leen. Esa mujer que
    corre por la calle como si fuera a abrir las puertas
    a la aurora.

    O ese viejo que se aduerme en el banco de esa plaza
    chiquita, mientras el sol poniente con amor le toma,
    le rodea y le deslíe suavemente en sus luces.

    Para todos los que no me leen, los que no se cuidan de
    mí, pero de mí se cuidan (aunque me ignoren).

    Esa niña que al pasar me mira, compañera de mi
    ventura, viviendo en el mundo.

    Y esa vieja que sentada a su puerta ha visto vida,
    paridora de muchas vidas, y manos cansadas.

    Escribo para el enamorado; para el que pasó con su
    angustia en los ojos; para el que le oyó; para el que
    al pasar no miró; para el que finalmente cayó cuando
    preguntó y no le oyeron.

    Para todos escribo. Para los que no me leen sobre todo
    escribo. Uno a uno, y la muchedumbre. Y para los
    pechos y para las bocas y para los oídos donde, sin
    oírme, está mi palabra.

    II

    Pero escribo también para el asesino. Para el que con
    los ojos cerrados se arrojó sobre un pecho y comió
    muerte y se alimentó, y se levantó enloquecido.

    Para el que se irguió como torre de indignación, y se
    desplomó sobre el mundo.

    Y para las mujeres muertas y para los niños muertos,
    y para los hombres agonizantes.

    Y para el que sigilosamente abrió las llaves del gas y la
    ciudad entera pereció, y amaneció un montón de cadáveres.

    Y para la muchacha inocente, con su sonrisa, su corazón,
    su tierna medalla, y por allí pasó un ejército de
    depredadores.

    Y para el ejército de depredadores, que en una galopada final fue a hundirse en las aguas.

    Y para esas aguas, para el mar infinito.

    Oh, no para el infinito. Para el finito mar, con su limitación
    casi humana, como un pecho vivido.

    (Un niño ahora entra, un niño se baña, y el mar, el
    corazón del mar, está en ese pulso.)

    Y para la mirada final, para la limitadísima Mirada Final,
    en cuyo seno alguien duerme.

    Todos duermen. El asesino y el injusticiado, el regulador
    y el naciente, el finado y el húmedo, el seco
    de voluntad y el híspido como torre.

    Para el amenazador y el amenazado, para el bueno y el
    triste, para la voz sin materia
    y para toda la materia del mundo.

    Para tí, hombre sin deificación que, sin quererlas mirar,
    estás leyendo estas letras.

    Para tí y todo lo que en ti vive,
    yo estoy escribiendo.

    Muchos besossss, Luján

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    1. Hola Maite. Qué genial el poema, la verdad... es cierto. Uno primero escribe para sí misma, como una necesidad vital y luego para quien quiera leer. Vicente Aleixandre, es un escritor único, fantástico. Gracias por regalarme este poema. Lo voy a llevar al blog de poemas porque es maravilloso. Gracias por comprenderme amiga. Besos.

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  4. Luján, nos dejas tu reflexión sobre el tiempo, los sueños y tu vocación de escritora...En esas horas nocturnas nos preguntamos muchas cosas y tú sabes hacerlo con creatividad y encanto. Te leemos y nos quedamos girando como las horas, llevándonos tus dudas y la magia de tus sueños.
    Me alegro de volver a leerte y comentarte de nuevo.
    Mi felicitación y mi abrazo, amiga.

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    1. Gracias María Jesús, me alegra volver a verte por acá. Tantos años escribiendo y compartiendo letras. Te recuerdo siempre con mucho cariño porque eres una de las primeras amigas. Un cariñoso abrazo.

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  5. Y lo hermoso y gratificante que es disfrutar de tus letras.

    Un beso grande.

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    1. Gracias querida Amalia. Tanto tiempo compartiendo momentos. Un besito.

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  6. Escribes porque liberas tu cuerpo y con tu cuerpo, tu mente y con la mente, el alma. Escribes porque lo llevas en la sangre y porque el tiempo, aunque pase, dejará tu huella en tus lectores.
    Luján, hace tiempo que no he podido contactar contigo, espero que estés bien.
    Un gran abrazo.

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    1. Sí lo llevo en la sangre desde que nací... No sé "alguien" depositó en mi esa herramienta para que yo pudiera salvarme de muchas cosas ingratas de la vida. Ojalá deje al menos una huella. Besitos

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  7. Precioso escrito....si se escribe es porque nos gusta y si encima se tiene un don especial las letras fluyen hermosas y con facilidad y se escribe primero para una misma y luego para el resto que quiera leerlo.Besicos

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    1. Es cierto, primero para una misma... es una necesidad vital. Besitos

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  8. Querida Luján: Escribes para deleitarnos a quienes te admiramos por tus prosas y versos, pero más que todo es algo que surge del corazón y al hacerlo soñamos y despegamos los pies de este suelo y de nuestro entorno. A mi me pasa con la pintura, es una comunión con el placer, los sentimientos ... que mejor que los dones recibidos esten a disposición de todos. Un gran abrazo Amiga!!!

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  9. Escribes para ti y para que te leamos, siempre me ha gustado todo lo que escribes, besos.

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  10. Para mí escribir poesía
    es sacar a la luz lo que
    está en el silencio de
    mi alma.
    Creo que tú como yo
    somos felices haciéndolo.

    Un abrazo

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