El silencioso grito de Manuela por Editorial Dunken (Bs As, 2017)





Quiero agradecer a la Editorial Dunken y a todos los colaboradores por la buena atención y la paciencia que han tenido conmigo.

Si bien tengo tres pequeños libros publicados (dos de poemas y uno de cuentos) ésta es mi primera novela. En realidad, es la cuarta que escribí entre 2006 y 2008. Muchos ya la conocen porque hace tiempo la fui publicando por capítulos en el blog y se creaban debates inolvidables y enriquecedores. Todos, médicos incluidos, se enojaban con el personaje de Manuela. Es que yo les había contado que me inspiré en una mujer real.

Ahora me queda esperar cumplir algo más de este sueño. La Editorial te brinda oportunidades diferentes: librerías virtuales y físicas, publicaciones en medios, ir a la Feria del Libro de Buenos Aires en abril de 2018... y bibliotecas que son mis preferidas.

Quiero decir que estoy muy conforme con el apoyo, con lo profesionales que son y con el cuidado y el respeto que brindan a cada autor como también las oportunidades que les dan a los escritores de publicar gratis en antologías compartidas poemas, cuentos ( como yo lo hice al comienzo) y también un libro propio por año si tienes la suerte de ser seleccionado. Son un equipo estupendo.

La novela ya está en la librería de Dunken. Les dejo el enlace por si desean adquirirla.


Gracias a los amigos, a mi familia, a mis padres que ya no están, a Gerardo, a mi profesora del Taller de lectura, narrativa y poesía, al profesor del Conservatorio Lírico de Rosario por el estímulo recibido a través de todos estos años.



Quien siente
 la vocación como algo innato y vital
sabe lo que es la felicidad.



Espero que me sigan acompañando.

Besos a todos.


Vestida de terciopelos, con mangas amplias, doña Emma se sintió envuelta como en una brisa, por un murmullo de palabras. Dejó en el armario sus papeles de dibujo y bordado y revivió un poco el fuego antes de partir hacia la iglesia.

‒El auto está listo‒dijo Jeremías.

Cuánta era su tristeza los domingos por la tarde. Hundida en un extraño sopor, escuchaba el revuelo de las hojas. Por los tejados se deslizaban los gatos que buscaban el último rayo de sol. El viento, en la carretera, arrastraba nubes de polvo. En la llanura ladraba a veces algún perro vagabundo y las campanadas proseguían con su repique que se perdía en la soledad del campo.

💗💗
Buenas y Santas...-Los hijos olvidados.
Amazon España.
Amazon Estados Unidos
Amazon México.