El Libro de los Recuerdos

 


Gracias madre por enseñarme a ser valiente, por dejarme crecer sola como yo quería, por darme todo y más para ser feliz. No necesitaba mucho, sólo lápiz y papel. Siempre valoré los afectos porque eran pocos y había que cuidarlos porque sabía que alguna vez ya no los iba a tener. Quería guardarlos en un arcón dorado para después, para que la soledad no me dejara su frío, su madurez de escarcha, pero no era posible porque el reloj detenido empezó a marchar y ya no quería oírlo. Me daba miedo.
Me colocaba el antifaz para no ver la vastedad del territorio porque era vulnerable. Jugaba y reía para ocultar siempre mis dolores, las carencias, el temor... que no era tanto, pero que parecía irreal a esa edad.
✍️
"No hay trampas para atrapar el afecto"
M.Benedetti.


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6 comentarios:

  1. Genial te mando un beso y buen fin de semana

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  2. Ese es precisamente el cliché que imagino de ti, esa jovencita madura que venía predestinada para dejar por escrito todas sus emociones con mucho silencio y nada de escándalos. Agradezco al cielo haberte encontrado.
    Un abrazo.

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    1. Ay... Francisco qué hermoso lo que me dices.
      Yo también me alegro de haberte conocido.
      Es un placer recibir mensajes tan amorosos.
      Un abrazo grande.

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  3. Bravo Lujan que hermoso lo que dices mi amiga,
    las madres con sus ensenansas, nos hacen las
    mujeres que ellas quieren que seamos, luchadoras
    y eso eres tu, me agrado mucho disfrutar de
    tus letras.

    Besitos dulces

    Siby

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  4. Hola Lujan, que preciosidad de escrito. Ella te dio la vida, pero tu a traves de tus poemas, solo necesitabas un papel en blanco para a ahondar en tus emocione y desenredar esa madeja interior que a veces nos paraliza y nos quita el aliento. Una llave perfecta para abrir ese complejo mundo interior del que todos disponemos.
    Un cálido abrazo.

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