Retratos literarios: Rebeca Cooper

 


Cómo no hablar de este entrañable personaje de "La última mujer": Rebeca Cooper.

En esos ojos azules estaba reflejada su alma y allí guardaba todos los secretos, el amor por su padre Mark, el recuerdo imborrable de su madre Sarah y los sueños, tantos... como toda mujer joven que quiere vivir, que necesita vivir.

Ella quería ser madre, pero estaba enferma.

Wilson Taylor, su marido,  aparentaba lo que no era... Necesitaba agradar y su hipocresía iba en aumento. Rebeca se daba cuenta, pero su enfermedad ocupaba todo su tiempo y allí depositaba sus enredados pensamientos.

Su esposo pensó que ir en el viaje inaugural de El Titanic podría llegar a ser bueno para su salud, ya que después tendría que afrontar un duro tratamiento médico.

Ella aceptó con la condición de que fuera Mark, su padre.

Necesitaba ese abrazo contenedor de papá bueno, de muro firme, porque su esposo era demasiado frívolo. Rebeca con su pelo colorado y aquellas manos temblorosas buscó en ese mar lo que más deseaba: salud, fortaleza, futuro...

Ella era un ángel, pero apareció otro y otro.

La verdadera historia comienza cuando se hunde el barco, el "coloso" como le decían muchos.

*******************


(aprovechar los ENVÍOS GRATIS de MERCADO LIBRE porque pronto desaparecerá esta opción con libros o artículos que tengan precio menor a $8000)